Por órdenes del Ministerio de Defensa español se realizó el retiro temporal de la fragata Méndez Núñez  (F-104)  perteneciente al grupo de combate estadounidense en el Golfo Pérsico, el cual encabeza el portaaviones USS Abraham Lincoln. Será en Bruselas donde Margarita Robles titular de la Defensa, haga las explicaciones formales sobre la retirada.

Esta misión estaba planificada como una circunnavegación coordinada por el Estado Mayor de la Defensa, donde la fragata sería protegida por el buque insignia, el portaaviones USS Lincoln. La nave participaba como escolta del Grupo de Combate estadounidense Nº 12. Asimismo había hecho lo propio en Somalia durante la llamada Operación Atlanta en la lucha contra la piratería. En abril pasado, dentro del periplo de circunnavegación arribó al puerto de Palma de Mallorca donde realizó unos trabajos a puertas abiertas.

El Ministerio de la Defensa informó que la fragata se reintegrará a la flota cuando complete el viaje por el mundo que tiene previsto. Por los momentos no hay dispuesta otra misión.

La escuadra del grupo de combate Nº 12 cruzó sin el buque español, el estrecho de Bab el Mandeb el cual une al océano Índico y el Mar Rojo con destino al estrecho de Ormuz,  para unirse al golfo Pérsico. John Bolton, asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, comunicó sobre el despliegue de algunos bombarderos y del portaaviones en Oriente Próximo; el mismo lo confirmó Patrick Shanahan secretario interino de Defensa estadounidense.

En enero de este año, la fragata española Méndez Núñez partió de Ferrol hacia la costa Este de Estados Unidos para una práctica de ejercicios y así obtener la certificación de las maniobras conjuntas con el CSG-12.

La finalidad de dichos ejercicios es integrarse completamente como escolta del portaaviones USS Abraham Lincoln. Al unirse al grupo de combate  ampliaría la “interoperabilidad” entre la Armada española y  la US Navy. Así ‘Méndez Núñez’,  iniciaría durante seis meses su misión por los mares Mediterráneo, Rojo, de la China, el Golfo Pérsico y los océanos Pacífico e Índico, regresando por el canal de Panamá a España.

Las tensiones que se han acrecentado entre Irán y Estados Unidos concuerdan con la fecha cuando hace un año este país renunció al pacto nuclear de 2015, postura asumida por Donald Trump al  considerar que Irán no cumplía con sus obligaciones de parar el programa de misiles y dejar de influir en los problemas del territorio de Oriente Próximo.

El Gobierno norteamericano ordenó a las naciones del mundo que no compren petróleo iraní y asuman sus consecuencias si lo hacen; así como reactivó sanciones contra la República Islámica. Mientras tanto los estados de Europa pretenden conservar el acuerdo y reducir el golpe económico que sufre la región islámica.