De acuerdo al estudio realizado por NPD Group, los bares ya comenzaron a resentir la crisis política de Cataluña y han visto como ha bajado la afluencia de clientes y en consecuencia las ventas, registrando un bajón de más de 70 millones.

Sin duda alguna que la crisis política catalana rompe con esa tendencia de crecimiento y de recuperación de la crisis económica que le antecede, ahora en los bares también.

Parte de los resultados de la encuesta apuntan a que hasta septiembre el crecimiento se mantenía en positivo, no obstante tras producirse el evento independentista en octubre, prácticamente no hubo crecimiento alguno, apenas alcanzó un 0,1%; así mismo pese a ser un mes en el que factores como el calor influyen a que las personas se animen a salir de sus casas, el pasado octubre representó el primer mes donde mermó considerablemente la afluencia de clientes en este tipo de establecimientos desde que se ha superado la crisis.

Tal efecto se focaliza al noreste de España y no se ha incluido el gasto correspondiente al sector turismo, lo cual con toda certeza agranda la pérdida.

El empleo brillaba antes de la crisis catalana

Otros datos que arroja la consultora NPD, da cuenta de que se ha abierto una importante brecha en el crecimiento de las ventas de las cadenas, específicamente en Madrid y Barcelona con respecto a Cataluña donde la diferencia pasó de ser de 1 punto a seis; así mismo al evaluar el establecimiento de negocios, Cataluña se ha quedado evidentemente atrás con respecto a la capital, claro está, altamente influenciada por la situación y por la cantidad de trabas al momento de instalar un negocio allí.

La crisis catalana cada vez abarca más sectores, el comercio ya ha registrado en Octubre y según el estudio realizado por el INE, un 4% menos y el sector turismo registro caídas en Cataluña mientras en el país hubo crecimiento y no se vislumbra mejoría.

Por más que el área de consumo ha sido bastante cuidadosa en dar a conocer su opinión sobre el impacto que ha tenido en ellos la crisis política, ha resultado evidente que en efecto lo tiene y se refleja en la poca disposición de gastar cuya tendencia bajó ubicándose en la más baja desde el pasado mes de enero.

No se trata solo de que las altas temperaturas hayan tenido un posible efecto negativo en las ventas, se trata de que el consumidor ya no los percibe con los mismos ojos y cambia su valoración de los productos y servicios.

Otro factor que crea tristeza e incertidumbre es la baja que registraron las rentabilidades de los depósitos de clientes naturales y empresas, la crisis hizo que los intereses bajaran.