De acuerdo con el reciente informe presentado por los distintos centros de análisis de Europa, las rentas españolas elevadas pagan alrededor de un 54% de su renta bruta a Hacienda con el propósito de cubrir los compromisos establecidos en cuanto a IVA e IRPF.

Estos datos reflejan un escenario medio si se les compara frente a los 41 miembros que conforman tanto la OCDE como la UE-28. No obstante, en caso de vivir en Nueva Zelanda, si dicho trabajador tendría que pagarle a Hacienda 10 puntos menos; mientras que habría un diferencial igualmente claro al residir en Suiza (8 puntos menos) o si se trasladara hacia Estados Unidos (7 puntos menos).

España alcanza un 66,2%

El reciente informe no toma en cuenta las cotizaciones sociales españolas, ya que las mismas no se encuentran vinculadas con el sistema tributario actual y, además, son consideradas un aporte paralelo al sistema de Seguridad Social. No obstante, sí presenta los datos relacionados con dicho pago, por lo que, considerando ese pago, puede calcularse la retención efectiva que suelen enfrentar las rentas elevadas.

Dentro del territorio español, cada vez que las rentas elevadas experimentan un aumento salarial de 100 euros por razón de IRPF, dicho incremento acarrea un coste fiscal marginal de aproximadamente 47 euros. A eso debemos agregarle la retención por IVA, la cual suele ser de un 13% al considerar los diferentes 3 tipos vigentes (4%, 10% y 21%). En consecuencia, después de pagar su Impuesto sobre la Renta, de los 53 euros que estarían quedándole a los contribuyentes, existen otros 7 euros que estarían destinados al IVA asociado a las decisiones que puedan tomar en cuanto a su consumo.

Igualmente, es preciso considerar que el coste laboral de esa renta elevada, conlleva un conjunto de cotizaciones, entre las que destacan un 6,35% a cargo de los trabajadores y un 29,9% a cuenta de las compañías, siendo datos que agregan al pago necesario un coste paralelo para conservar dentro de nómina a un empleado con renta elevada.

Como resultado, con el propósito de que un trabajador de rentas elevadas consiga 46 euros, resulta necesario pagar 36 euros de cotizaciones, 47 de IRPF y otros 7 de IVA, lo cual se traduciría a un 66,2% de retención efectiva marginal para aquellas personas con mayores ingresos. Igualmente, diversos países que conforman la UE-28 y de la OCDE optaron por eliminar 2 gravámenes claves para dicho segmento de ingresos, los cuales en España se encuentran vigentes, los mismos consisten en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones y el Impuesto sobre Patrimonio.

Los dos impuestos podrían aumentar en 2020 a consecuencia del acuerdo de gobierno convenido tanto por Podemos como por PSOE junto a otras fuerzas políticas.