En el vehículo de  Gökmen Tanis, uno de los tres detenidos y principal sospechoso del tiroteo de Utrecht, fue encontrada una carta considerada la pista terrorista en la investigación que se sigue por dicho delito y por el cual murieron 3 personas.

La policía lo ha interrogado junto con dos hermanos también detenidos que según su abogado no guardan relación con él ni tienen vínculos familiares.

La policía y la fiscalía local por medio de un comunicado precisaron que no lograron establecer relación entre las víctimas del tiroteo y Tanis, donde cinco personas igualmente resultaron heridas y tres están graves.

Holanda amaneció de luto con las banderas a media asta

Mark Rutte quien fuera el primer ministro, convocó a las 9:00 am a su gabinete para poder conversar sobre el hecho poco común en la ciudad que a diferencia de Ámsterdam no tiene record de violencia. Mientras las fuerzas de seguridad no descartan ningún motivo e investigan lo ocurrido.

Desde Turquía llegó a este país europeo un considerable grupo, después en 1964 el Gobierno holandés firmaría un acuerdo de reclutamiento obrero.

Por otra parte, fuentes judiciales señalan que el presunto agresor acumula nueve casos por delitos comunes, agresiones a la autoridad y recientemente se le juzga por un presunto maltrato y violación a una dama llamada Angelique con quien tenía una relación amorosa.

Angelique de 47 años lo denunció por abuso sexual en el verano del año 2017 y declaró a un diario holandés que Tanis era un loco que abusaba de las drogas. Dijo sentirse intimidada y miedosa porque creía que el hombre lograría visitarla en su domicilio. Insistió que Gökmen Tanis es un psicópata, no un terrorista.

La Policía tras el hallazgo de la misiva, expresa no conocer qué motivó a Tanis  un joven de 37 años nacido en Turquía, a disparar contra las personas que viajaban en uno de los tranvías de Utrecht. En el barrio donde habitaba conocido como Kanaleneiland, describen a un individuo extraño, con muchos problemas e inseguro.

Los amigos afirman que después de divorciarse de su mujer hace dos años, ha tenido raros periodos de comportamiento. En ocasiones vivía como un devoto musulmán que acudía al templo frecuentemente a rezar e inclusive se dejó crecer la barba. Pero de un día a otro, se le veía salir diariamente sin norte fijo y bebía mucho alcohol.

La mayoría de los vecinos del suburbio concuerdan en que tiene problemas psicológicos, aunque no creen que la actuación de ayer tuviera motivaciones por ideales yihadistas.

Aún sigue en marcha la investigación y no se descarta ninguna hipótesis. La policía aguarda por nuevos indicios para esclarecer la duda que se cierne sobre Gökmen Tanis un turco al que se le relaciona con la organización radical Estado Islámico.