La ministra de defensa francesa, Sylvie Goulard, ha dimitido de su cargo provocando el primer abandono en el equipo de Gobierno de Macron. Este mismo martes, la ministra ha presentado su dimisión debido a supuestas irregularidades en la remuneración descubiertas por la investigación a varios eurodiputados.

Goulard ha lanzado un comunicado en el que ha anunciado su renuncia: “En la hipótesis de que la investigación preliminar al MoDem conduzca a verificar las condiciones de empleo de mis asistentes en Parlamento Europeo, deseo poder demostrar mi buena fe y todo el trabajo que he realizado”. “El presidente de la República tiene la tarea de restaurar la confianza en la acción pública, de reformar Francia y relanzar Europa”, asegura Goulard.

La Fiscalía de París abrió la investigación el pasado 9 de junio tras la confesión de uno de un antiguo parlamentario que confirmaba que había sido pagado con dinero de Bruselas trabajando para MoDem.

Aunque aún no hay nada confirmado, esta decisión ha provocado un golpe para el presidente ya que esta renuncia puede extenderse al resto de ministros. Marielle de Sarnez, ministra de Asuntos Europeos, es una de las investigadas por el supuesto pago a colaboradores del partido centrista con fondos pertenecientes al Parlamento Europeo. El ministro de Justicia y presidente de MoDem, François Bayrou, es otro de los políticos que se encuentra en el punto de mira, más aún ante la oposición, que ha pedido su dimisión. Bayrou justifica la decisión de Goulard asegurando que su retirada del cargo se debe a motivos “estrictamente personales”.

Aunque no se trata de una dimisión como tal sino de la decisión de no continuar formando parte del Gobierno que debe formarse de nuevo después de celebrarse las elecciones legislativas del domingo. Lo que sí dificulta la dimisión de Goulard es la formación de un nuevo gobierno, debido a los grandes equilibrios que Macron tuvo que hacer el pasado 17 de mayo tras su victoria electoral.