Es comprensible que a los personajes famosos les cueste un poco entender que como personajes públicos que son, su vida está casi auditada a diario. Se podría decir que es algo que va en el sueldo aunque no todos los aceptan como algo normal. Un claro ejemplo de ello es la cantante Soraya Arnelas, la cual, no ha tenido ninguna clase de problema en enfrentarse a todas aquellas personas que han dudado de ella y de sus obligaciones como madre en la red social Instagram.

Un embarazo contado a diario

Si por algo se caracteriza Soraya es por tener un contacto muy cercano con todos y cada uno de sus seguidores. Un contacto que ha llegado al punto de ir contando en imágenes la evolución de su embarazo a lo largo de los nueve meses que ha durado. Llegó el gran día y todo era felicidad en su familia y en sus seguidores. Sin embargo, el problemas pudo ser que tras el nacimiento del bebé, Soraya no tuvo reparo alguno en continuar diciendo lo que hacía y cuándo lo hacía.

Acusaciones de no cumplir como madre.

Todo esto surge cuando Soraya decide colgar en esta red social un mensaje en el que dice que ella y su pareja, van a disfrutar de una agradable velada por la noche. Las reacciones no tardaron en llegar. ¿Cómo era posible que Soraya, se preguntaban muchos, no atendiera a su hija en un momento como este? ¿Acabaría su hija con un trauma cuando sea adulta porque su madre había decidido cenar con su pareja?

Todo esto y mucho más fue lo que se dijo. Eso sí, Soraya no se amedrentó y dejó bien claro que ella hacía con su vida lo que creía conveniente y que, en ningún momento, su hija estaba desatendida. Son las consecuencias naturales de las redes sociales en una época en la que se fiscaliza absolutamente todo.