Sabemos que la situación política en Cataluña es bastante compleja, donde no sabemos si en el futuro estarán completamente independizados de España o no. El detalle de esto es cuando la política se introduce en otros aspectos de la vida cotidiana.

La educación es un instrumento vital para el desarrollo de cualquier territorio. Por ley todos los alumnos de cualquier nivel en la región catalana deben recibir un mínimo de 25% de las horas en castellano. Sin embargo esto no está sucediendo en la práctica.

Así lo dio a conocer Nuria Plaza Carrero junto con un alumno de la Universidad Autónoma de Barcelona, donde emitieron un comunicado en el que señalan toda la politización y boicot que están recibiendo los más pequeños.

Un problema que afecta a todos

Después del referéndum ilegal del 1 de octubre se han tomado una serie de decisiones por debajo de la mesa que están al margen de la ley.

En Cataluña es obligatorio ver el castellano como lengua alterna, esto para que puedan desenvolverse sin problemas en todo el territorio español y también para los emigrantes hispanos que llegan a esta zona.

Los portavoces políticos siempre señalan que esto se cumple a cabalidad, aunque la verdad es todo lo contrario y como en el resto del país el tema del independentismo genera mucho rechazo e indiferencia, pues tenemos estos resultados.

¿Qué se puede hacer?

Nuria Plaza, que es presidenta de la Asamblea por una Escuela Bilingüe señaló que hay una forma para que los alumnos puedan recibir la educación también en lengua española y es acudir al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña para obligar a dicho centro de estudios a acatar la ley.

La situación actual es realmente grave, apenas 900 niños en toda la región está viendo clases en español, algo que tiene que cambiar para mejorar el presente y futuro de nuestros hijos.

Plaza también indicó que no es nada nuevo el proceso de politización de las instituciones públicas, ya que vienen  desde antes de la convocatoria al referéndum. Lo peor de todo es que muchos padres y profesores lo han acatado sin problemas.

La realidad es que se está excluyendo al castellano como idioma oficial, así como obligan a usar determinados libros y textos que tienen consignas políticas que le van introduciendo estos mensajes en la mente de los pequeños.

Se les da a los alumnos una idea de España totalmente distinta y eso puede ser muy peligroso a corto y mediano plazo, ya que todo el régimen dictatorial empieza por manipular la educación para asegurar su proyecto.

Es hora de que toda esta situación llegue a manos del gobierno nacional y de toda la población en general para que la justicia haga su trabajo. No podemos permitir que la educación también se nos vaya de las manos.