Parecía haber quedado en el olvido y a punto de ser archivado el caso de la muerte de los dos hombres de nacionalidad colombiana que fueron asesinados en una finca ubicada en Alahurín de La Torre, sin embargo, se ha ordenado reabrir la causa.

Dos personas asesinadas por su presunta vinculación con el narcotráfico y mandos de la Guardia Civil involucrados en el caso Alahurín, todo esto conectado con otro crimen perpetrado meses antes en la misma finca.

El juez de instrucción del caso, decidió reabrirlo en virtud del recurso que presentó la Asociación Unificada de la Guardia Civil, el caso que ya se encontraba archivado se remonta al primer hecho ocurrido en la finca en el 2008, donde asesinan a Lucía Garrido y el segundo estrechamente vinculado al primero sucedió al año siguiente, cuando dan muerte a estos dos individuos de nacionalidad colombiana, las investigaciones apuntaron hacia unos agentes de la Guardia Civil y a la pareja de Garrido, pero finalmente no hubo pruebas contundentes para condenar a ninguno de los sospechosos.

Esta vez la investigación hace foco en el asesinato de los dos colombianos quienes fueron sorprendidos por Manuel Alonso H., dueño de la Finca en Alhaurín de la Torre y quien escopeta de caza en mano les dio muerte a ambos, alegando defensa propia y así fue dictaminado.

Sigue vivo el Caso Alahurín, ya que la Audiencia Provincial de Málaga ordeno su reapertura

Sin embargo y para el 2015, surgieron nuevas informaciones provenientes de testigos protegidos, de lo que se desprende que tanto los agentes de la Guardia Civil como el marido de Garrido se dedicaban al tráfico de sustancias estupefacientes.

Al parecer, Manuel Alonso conocía las intenciones de los individuos colombianos de ingresar a la finca para apropiarse de la droga que allí se encontraba almacenada y les esperó para darles muerte; esto condujo a investigar a algunos Guardias Civiles sin conseguir argumentos suficientes para una condena.

Siguieron avanzando las pesquisas y la AUGC afirma que la muerte de estos dos individuos para nada es afín con un alegato de legítima defensa y por otra parte no se pueden obviar los delitos cometidos tanto por Guardias Civiles, como otras personas, ya que no es factible darlos por prescritos dada su gravedad.

Por su parte, la Audiencia Provincial sostiene de que el dueño de la Finca extrañamente comentó de un peculiar asalto en su vivienda ocurrido supuestamente dos días antes del asesinato de los colombianos y que en ningún momento denunció, así mismo es muy evidente que este tenía información precisa sobre el ingreso de estos individuos a su propiedad lo cual aprovechó para asesinarles.

No se puede dejar de lado el hecho de que su pareja, Lucía Garrido, fue hallada muerta y que las circunstancias de su fallecimiento aún no están esclarecidas del todo.