El cuerpo de Samuel Prada León, el joven gallego de 24 años que perdió la vida en Siria el 10 de febrero mientras combatía contra el ejército turco y las brigadas opositoras árabes aliadas en la región de Afrin, llegará hoy a Andorra tras haber hecho escala en Barcelona, donde fue trasladado el domingo en avión desde la embajada española en Irak.

Con el cuerpo del difunto en el Principado, la familia ha organizado una misa funeral que se celebrará el próximo domingo a las once de la mañana en la iglesia de San Pedro Mártir, en la parroquia de Escaldes-Engordany.

Samuel Prada León, que luchó con las milicias kurdas de Protección del Pueblo, bajo el nombre de Baran Galicia (Lluvia de Galicia), fue uno de los veinticinco españoles que lucharon contra el Estado Islámico en Siria e Irak y el primero en morir en combate.

El 10 de febrero y en una de las operaciones más sangrientas de los últimos tiempos, denominada “Rama de Olivo”, un misil lanzado por la aviación turca impactó de lleno al joven residente en la localidad de Yandaris junto a otro combatiente de origen francés llamado Oliver Francois Jean Le Clainche.

Una semana después, miembros del ejército kurdo se trasladaron a Andorra para comunicar la desgraciada noticia a la madre del chico.

El catalán Rok Brossa junto a la tumba de Samuel Prada

El féretro llegó este domingo al aeropuerto de El Prat, después de muchos obstáculos y una gran travesía para la devolución del cuerpo, que comenzó desde hace un mes cuando los kurdos, con los que luchaba, lo despidieron como un héroe. Entre  un resquicio de calma que hubo en el marco de los combates, se logró que el féretro de Prada y de otros milicianos muertos, pudieron salir del norte de Siria.

El cuerpo del joven se trasladó a la ciudad Iraquí de Erbil, donde se iniciaron los procedimientos para confirmar la identidad del cadáver, quedando así, en manos de las autoridades españolas.

El cadáver está en un depósito de las instalaciones aeroportuarias barcelonesas

Después de hacer los trámites de la documentación respectiva, este martes ya será posible su traslado hasta Andorra para que pueda recibir un penúltimo homenaje.

El último será este domingo en la tierra que lo vio nacer. El sepelio y misa en su memoria se efectuará  en la iglesia de Escaldes de San Pedro. Una vez celebrada la misa funeral, el cadáver del joven será incinerado.

Posteriormente se tiene previsto que la madre del fallecido, se traslade a la población Ourensana de donde es originaria la familia, para que parientes y amigos le puedan dar también un último adiós.