Cada persona, como inversor privado, puede invertir y operar en el mercado financiero ya sea desde una plataforma online, a través de un banco o mediante el ejercicio de un bróker.

La función del bróker consiste en hacer de intermediario entre el contratante y la bolsa. Más concretamente, su función de intermediario consistirá en operaciones de compra y venta de valores financieros y de acciones que cotizan en el mercado financiero. Es decir, se trata de un agente independiente (aunque actualmente la mayoría se encuentran agrupados en gestoras o sociedades de gestión de carteras) que, a cambio de una comisión o spread de negociación, comprará o venderá valores (como acciones) en nombre de su cliente.

Existe una forma de operar que se ha empezado a comercializar en España desde hace unos diez años en la que puedes beneficiarte del apalancamiento (es decir, poseer más exposición en el mercado financiero comprometiendo una pequeña cantidad de capital) y operar así tanto en mercados alcistas como en bajistas. Se trata de los llamados Contratos por diferencia o CFDs.

¿En qué consisten los CFDs?

En este tipo de contratos lo que ocurre es que se intercambia la diferencia en el precio de un valor financiero en el momento en el que abrimos el contrato por el precio que tendrá cuando éste se cierre.

Este valor será un activo financiero como lo son las acciones, divisas, tipos de interés, materias primas, etc. Por tanto el CFD va a reflejar el rendimiento de este valor del activo subyacente sin necesidad de poseer éste físicamente y va a darnos beneficios o pérdidas según si ese activo ha aumentado o ha perdido valor en el mercado financiero ya que lo que hacemos es acordar negociar sobre la diferencia de valor de ese activo entre el nivel en el que el contrato se abre y en el que se cierra.

Los CFDs se han convertido en la actualidad en una herramienta de negociación para los pequeños inversores muy popular y sigue ganando cada vez más terreno gracias a todas las ventajas que supone. Los CFDs ofrecen gran flexibilidad y un acceso bastante fácil para todos aquellos que  quieran empezar a invertir y operar en mercados financieros.

Con la ayuda de un broker para operar en CFDs podremos empezar a invertir tanto a corto como a largo plazo movilizando una pequeña porción del valor total de la posición de nuestro capital.