El número de visitas al Valle de los Caídos, donde están los restos del dictador y del fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera, ha ido en aumento en las últimas semanas. El interés para visitar el lugar ha crecido, después de que el nuevo gobierno español, anunciara a finales de junio, la intención de exhumar los restos de Francisco Franco.

El Valle de los Caídos, conocido también como la Abadía Benedictina de la Santa Cruz, fue inaugurado el 1 de abril de 1959 y se encuentra ubicado en la sierra de Guadarrama. Es gestionado por el Patrimonio Nacional.

Es el tercer Real Sitio más frecuentado, después del Monasterio de San Lorenzo del Escorial y el Palacio Real de Madrid. Genera unos ingresos anuales al Estado, de aproximadamente dos millones de euros por la venta de entradas.

Según datos de Patrimonio Nacional, el 7 y 8 de julio, el espacio acogió a 4.367 visitantes, un 45% más que en el mismo período del año anterior. El último fin de semana de junio, se contabilizaron 3.584 visitantes, frente a los 2.820 de 2017.

A pesar de que el sábado 8 y domingo 9 de junio las visitas fueron inferiores al segundo fin de semana del año anterior, en los días festivos siguientes, se ha notado un incremento significativo.

Se disparan las visitas al Valle de los Caídos, tras el anuncio de la retirada de los resto de Franco

En todo el año pasado, visitaron el monumento 283.277 personas, 20.417 visitantes más que en el 2016, un número que podría ser superado este 2018, ya que ha alcanzado en lo que va de año un total de 153.677 personas.

El pasado 15 de junio, se concentraron centenares de personas convocadas por la asociación Movimiento por España, para protestar por la exhumación de los restos de Franco.

Muchos visitantes lamentaron la retirada de la sepultura del dictador y acusaron al nuevo Presidente español, Pedro Sánchez, de «traicionar la historia».

El anuncio del ejecutivo de Pedro Sánchez sobre los restos del dictador, motivó una campaña por parte de la Fundación Francisco Franco, para reclamar que los restos permanezcan allí y que tuvo cierta repercusión en las redes sociales.

De hecho, se han podido ver en algunas sedes del PSOE, como la de Alcalá de Henares y en la sede de Podemos en Huesca, una pintada con el lema “El valle no se toca», obra de las juventudes de la organización ultraderechista Democracia Nacional (DNJ). De igual manera, en Valencia se ha observado el empapelamiento de pegatinas en las que se leía “PSOE, profanador de tumbas”.

Durante este mes, se empezarán a llevar a cabo las tareas de exhumación del dictador.