Desde este viernes ya no quedó nada en pie de lo que fue el estadio Vicente Calderón, ya que las excavadoras han echado al piso sus últimos pilares, de aquella tribuna preferencial que albergaba la estructura del rojiblanco.

Esta escena ha quedado para la posteridad en las memorias de las personas lo mismo que la de sus teléfonos móviles, que siguieron al detalle el proceso de demolición que se llevó 506 días hasta este viernes.

Unas obras que generan sentimientos encontrados entre los que hoy sienten nostalgia del lugar y los que al fin van a descansar de todas las molestias que estos trabajos suponen.

Para la historia también quedan todos aquellos partidos que tuvieron lugar en este importante recinto deportivo, que suman más de 1.300 además de los conciertos memorables que albergó el estadio que fueron muchísimos, ahora el espacio vacío no por mucho, está destinado a levantar una zona verde acompañada de dos edificios de 350 viviendas más los equipamientos públicos.

Así mismo el Ayuntamiento madrileño tiene previsto que la M-30 se cubra en este segmento del rio Manzanares, justo para fines del 2020. Los dos últimos pilares del estadio Vicente Calderón fueron derribados por las excavadoras.

Por otra parte los escombros y suciedad derivados de estas obras de desmontaje, han despertado la atención de los Ecologistas en Acción debido a que la afluente del Manzanares se ha visto afectada por la caída de estos.

Esta organización procedió a realizar la denuncia correspondiente, ya que tanto la flora como la fauna han sido perjudicadas.

Lamentablemente no tuvo éxito con su reclamo ya que pese a que solicitaron la paralización de las obras, esto nunca prosperó y ya hoy culminaron con la demolición total del estadio y sin que nadie se haga responsable por el daño ecológico al Manzanares.

Esta demolición genero una tremenda cantidad de escombros de los cuales se han retirado del lugar 60.000 toneladas, además que hubo que desviar hacia la parte interior a la M-30.

Para José Luis Martínez- Almeida, alcalde de Madrid, la demolición de la estructura deportiva Vicente Calderón le produce una melancolía muy grande tal como lo ha manifestado este viernes.

Martínez- Almeida es de la opinión que lo más memorable de este estadio para la ciudad, es el recuerdo sentimental, ya que no es poco el cariño que se le brindó a este lugar y lo que se vivió en el.

Afirma que la idea de la zona verde es fantástica y si además a esta se le llamara “parque del Atlético de Madrid”, se le estaría añadiendo un valor sentimental mucho mayor.

Almeida reconoce que estuvo de acuerdo con que se trasladara al Metropolitano, pero aun así no dejó de sentir melancolía en cada ocasión que transitó por el lugar y fue testigo de cómo la estructura se fue desvaneciendo.