Desde la elección de Nagua Alba el pasado 7 de marzo de 2016 y como secretaria general de Podemos Euskadi, se plantaron dos certezas sobre el futuro de dicho cargo.

En principio se trataba del único mandato de la diputada guipuzcoana, ya que siempre tuvo claro que una vez hecho realidad el momento de convocar las nuevas primarias, sería ella quien se echaría a un lado y no optaría a la reelección. Otro punto a considerar, era el hecho de que no agotaría sus tres años de mandato, ya que esto haría necesario someter al partido a un proceso de primarias a sólo unas semanas de las elecciones forales y municipales de 2019.

¿Cuál es la razón por la cual esto se realizaría en estos momentos y no para dentro de unos meses más? Según fuentes de la dirección actual, se sabe que hay un “movimiento táctico” al momento de convocar las primarias de manera inminente, decisión optada “al menos desde hace un mes”.

Los errejonistas, mejor conocidos como la confianza de Alba, sienten que siguen sin contar con el apoyo y la sintonía que no habrían tenido hace unos meses atrás, mucho más fuertes que nunca, tomando en cuenta inclusive el hecho de encontrarse muy lejos de un acuerdo con todos los sectores de Podemos.

Nagua Alba de Podemos Euskadi

Puede resultar muy conveniente tomar en cuenta la estructura de las familias que han imperado en Euskadi desde el período 2015-2, así como en los meses previos a la celebración electoral general de diciembre de 2015. Por el sector anticapitalista, habría sido elegida Zurekin Ahal Dugu.

Por su parte, Kaliangora resulto de la agrupación de simpatizantes de Uriarte y otros cuadros que no se posicionarían de forma tradicional, así que a pesar de la estructuración de estas familias, de los procesos electorales y políticos, gran parte de las diferencias entre los partidos y las personalidades de los mismos son más personales que políticas.

Gran parte de los procesos más factibles en todo este asunto apuntan a que opten por el libre proceso en esta situación y con candidaturas propias, ya que las fuentes  especializadas en el asunto no olvidan las alianzas con el sector guipuzcoano de Kaliangora.

“Es posible que haya una candidatura de consenso con un candidato pablista a la Secretaría General, como ocurrió con Ramón Espinar en Madrid”. Es hasta bien sabido que  estos grupos habrían promovido la creación de círculos que impulsarían la reclamación de una Asamblea Ciudadana, además de promover la negociación de hasta el último momento de mantenerse de la mano con el parlamento Vasco, siendo este un proceso complicado y tedioso, sin embargo, la paciencia, el orden y la política lograrán dar lugar a unas primarias representativas.