De forma oficial, el debate del sistema de financiación autonómica ha comenzado y las comunidades autónomas deben pujar por su parte de los millones que están en juego para financiar la sanidad, la educación y las prestaciones sociales.

Cómo se realizará el reparto entre las comunidades autónomas

En el complicado reparto de los millones para financiación autonómica hay una serie de preguntas sin respuesta que se deben responder cuanto antes. Durante los próximos meses, no sabremos qué comunidad se llevará más dinero, ya que el Gobierno ha acordado en la Conferencia de Presidentes autonómicos reformar el actual modelo de financiación. La semana  pasada los expertos comenzaron el boceto del nuevo plan y que acabará perfilándose por políticos.

El actual sistema de financiación se basa en las necesidades del gasto, así que gracias a la «población ajustada», es decir,  donde se tiene en cuenta el número de habitantes, el envejecimiento de los mismos, cómo se encuentran dentro de la geografía, los niños en edad escolar y la insularidad, se podía ajustar el presupuesto. Aunque cada comunidad reclama el factor que más le conviene para que sea clave a la hora de elegir a quién darle más presupuesto.

Así que durante los próximos meses, veremos luchas entre las comunidades más prósperas y las menos, aunque todas coinciden en pedir más dinero al Estado. Las más ricas piden más dinero y poder de decisión sobre los impuestos, además de que puedan subirlos y bajarlos.

Este nuevo sistema de financiación puede ser un paso para la federalización de España en un momento clave de nuestra historia, con Cataluña en medio de un proceso independentista y con muchas dudas sobre el actual sistema de comunidades autónomas. Pero habrá que estar atentos a cómo se repartirá la financiación, para ver si hay un cambio sustancial para el modelo económico actual.