El Ayuntamiento de Madrid, levantó la compuerta de la presa nueve del río Manzanares, para beneficiar la recuperación del cauce y la renaturalización de esta parte del río de la capital, esto trajo como consecuencia la aclamación por parte de las organizaciones ecologistas, pero el rechazo de las personas que practican remo.

La Escuela Municipal de Remo, es la más afectada después de la medida adoptada por la Alcaldesa Manuela Carmona, ya que era el único espacio utilizado para el aprendizaje de esta actividad deportiva, que fue habilitado en el año 2012 por el mismo Ayuntamiento.

La coordinadora de la Federación Madrileña de Remo (FMR), Lorena Rodríguez, ha resaltado que la alcaldesa Manuela Carmena, responsable también del área de Deportes, refrendó el pasado mes de junio la renovación del acuerdo con la Escuela Municipal de Remo, y están estudiando las opciones legales viables para introducir una posible demanda.

El Ayuntamiento de Madrid ofreció a los remeros un espacio alternativo, como el traslado de la escuela al Canal de Isabel II, en el embalse de Valmayor.

Esta situación ha traído polémica también en el sector político. El concejal de Ciudadanos, Bosco Labrado, considera que la propuesta del Ayuntamiento no es viable, ya que el lago en la Casa de Campo no posee agua.

Las escuelas de remo del Manzanares se ven afectados

El portavoz del PP, José Luis Martínez-Almeida, reclamó la osadía de la alcaldesa al dejar sin prácticas de remo en temporada vacacional, a más de un centenar de niños y niñas.

Igualmente, el presidente de los remeros de Madrid, reprochó la medida autoritaria ejecutada por el Consistorio. Entiende que la práctica de esta disciplina deportiva es minoritaria, no obstante, son ellos quienes siempre se han vanagloriado de apoyar a las minorías.

Por su parte, los grupos ecologistas celebran que el caudal del Manzanares esté fluyendo  libremente. La reapertura de la presa permitirá recuperar la biodiversidad de la fauna y la flora del río, acompañado de los beneficios que trae a la sociedad y al medio ambiente.

Destacan que el embalsamiento del tramo fluvial de 1.800 metros, había originado malos olores y la presencia de especies invasoras, que representan una grave amenaza en el ecosistema y en las especies autóctonas.

El colectivo Ecologistas en Acción, ha solicitado al Ayuntamiento no volver a cerrar la compuerta, lo que implicaría un incumplimiento de la normativa medioambiental vigente.

El cierre de la compuerta nueve, no solo trajo problemas en el entorno natural del río, sino que el ascenso del nivel del agua, produjo filtraciones en los túneles de Calle 30, por lo tanto, no se podrá cerrar nuevamente la compuerta, hasta que se evalúen los daños y efectúen las restauraciones correspondientes.