Ahora ya se puede confirmar este titular. Y es que lo que parecía que era una serie de acusaciones infundadas por parte del partido de la oposición, ahora se ha demostrado que fue todo un hecho. Un hecho, el cual, por cierto, empaña un referéndum que se había desarrollado de una manera bastante pacífica teniendo en cuenta las implicaciones que este tenía.

Manipulación en las papeletas

Esto es lo que denunciaron los miembros del partido de la oposición y esto ha sido lo que han corroborado los miembros del comité que se dedicó a observar que todo se hacía según las reglas. No en vano, se han podido contabilizar hasta un total de 60.000 papeletas que no contaban con el sello de homologación.

Ahora, como no puede ser de otro modo, una vez que se ha descubierto todo lo que había detrás de este referéndum, tocará a la justicia decidir cuál es la sanción que se quiere poner. Una sanción que, por cierto, será mirada con lupa ya que también se corre el riesgo de que no sea muy dura, lo cual, dará lugar a protestas airadas por parte de aquellos que están en contra de Erdogán y, de ser muy dura, traerá consigo protestas del otro bando.

Sea como fuere lo cierto es que parece que esta denuncia paraliza de manera temporal todo el cambio que se quería hacer en la constitución y que no tenía otro objetivo que hacer que el presidente del gobierno, en este caso Erdogán, pudiera cumular más poder del que ya tenía. Algo que no solo no le viene bien al conjunto de los turcos sino que tampoco le viene bien al conjunto de los europeos ya que si estamos en una sociedad desarrollada, ¿cómo asumir que se quiera crear un régimen que se puede considerar como totalitario?