Pablo Iglesias líder del partido Podemos y el gran fracasado en la contienda electoral del pasado domingo 26 de mayo, necesita engancharse al resultado de los sufragios generales de abril, con la esperanza de mantener con el PSOE un Gobierno de coalición e incluir ministros de su organización con él a la cabeza.

Es por ello que mermó sus exigencias admitiendo que su representación es modesta, aunque solicitó pertenecer al Ejecutivo. El PSOE, quien antes de las votaciones examinaba esta posibilidad, fue enfático al rechazar la propuesta, y ahora se centra en forzar a Albert Rivera para que se junte con los socialistas. Ciudadanos por primera vez en su historia pactó con el PSOE.En menos de un mes y en cuatro elecciones Pedro Sánchez ha sido el ganador, dominando cómodamente  desde La Moncloa. Para conocedores en la materia, con el poder de su lado ha influido en aliados y rivales para que se anexen a sus prebendas.

José Luis Ávalos, fue comisionado a dirigir el comité negociador, aunque no se descarta totalmente la coalición, será Sánchez quien tratará con Iglesias. Al ser consultado por la prensa dijo: “Habrá que estudiar las estrategias después de las elecciones.

Los ciudadanos nos colocaron en una posición y debemos estar prestos al diálogo; sin embargo no hemos cambiado nuestra posición, deseamos un Gobierno con alineación socialista, abierto a progresistas e independientes”. Aún no descarta que Iglesias ocupe un puesto en el Ejecutivo, situación poco probable según algunos dirigentes socialistas.

La clave podría ser la presión que se ejerza sobre Ciudadanos (Cs) para que se abstenga. La formación de Rivera manifestó que están preparados en el Congreso para liderar a la oposición. Para Ciudadanos según el PSOE, no será fácil negociar con autonomías como Madrid que no se contentará con apoyar desde afuera, sino exigirá participar en el Gobierno.

Rivera viajará a Bruselas para acudir a la reunión de los liberales europeos antes de la cumbre donde se conversará sobre la partición de cargos en la U.E.

Dirigentes de Podemos consideran que Iglesias ya no cuenta con la potencia para negociar, cuando el domingo se derrumbó todo el poder institucional que había atesorado desde hace cuatro años. Unidas Podemos perdió más de un millón de votos el 28 de abril y 860.000 el 26 de mayo pasado respectivamente.

Iglesias creía que sería la llave en buen número de autonomías, pero con el descalabro de Madrid tendrá poca representación en la Comunidad Valenciana, la Rioja, Aragón, Baleares, Canarias y Asturias. Dice que no se rendirá y ahora su objetivo se concentra en pertenecer al Gobierno.

Podemos confía en que el PSOE estudiará el ingreso de Iglesias y una negociación deliberada que beneficie a ambas partes.