La última semana ha sido muy convulsa en lo relacionado con la política de nuestro país. Una semana en la que si bien es cierto que Mariano Rajoy ha salido levemente reforzado, no es menos cierto que el resto de fuerzas políticas ha tomado buena nota de qué es lo que debe hacer para que esta situación cambie.

Una de esas personas ha sido Pedro Sánchez. El recién elegido secretario general del PSOE, ha visto que hay un resquicio por el cual quiere meterse y explorar. Un resquicio que no es otro que potenciar los puntos de encuentro que hay entre Unidos Podemos y Ciudadanos para llevar a cabo un pacto a tres andas y poder desplazar a Mariano Rajoy del Palacio de la Moncloa.

¿Será posible ese pacto?

Sin embargo, los líderes de Unidos Podemos y de Ciudadanos, a pesar de estar de acuerdo en algunos temas, aseguran que tienen unas diferencias que hacen que este posible pacto sea toda una quimera. Es más, a día de hoy no lo contemplan en absoluto. Pero estas diferencias no son la única razón. También tienen en cuenta que son partidos políticos muy jóvenes y que tienen que darse un tiempo para encontrar su espacio en el parlamento. No pueden plegarse tan pronto ante las exigencias de otros partidos políticos. Saben que posiblemente, o quizá sí, sus votantes no lo entenderían.

Mientras tanto, Pedro Sánchez ya tiene en su agenda una serie de reuniones con ambas formaciones, y algunas otras de manera simultánea con las dos, para poder llegar al tan ansiado acuerdo. Les quiere hacer ver que España está en un momento tan delicado que las siglas políticas sirven de poco. Lo que cuenta son las acciones y los gestos que los ciudadanos entiendan como beneficiosos para ellos. Al fin y al cabo, no hay que olvidar que los políticos no son otra cosa que funcionarios públicos.