A menudo nos enfrentamos a situaciones en la vida diaria para las que necesitamos ayuda. Puede que tengamos algún problema que no controlemos o que nos venza la ansiedad o la tristeza, en cualquier caso, acudir a un profesional y reconocer que necesitas ayuda, es el primer paso para conseguir estar mejor.

Psicologo

Tanto el psicólogo como el psiquiatra aportan herramientas para ayudarnos a vivir mejor y más felices, sanando nuestra mente y aumentando nuestra calidad de vida. Eso sí, cada uno tiene perspectivas y métodos distintos, y es que ambas profesiones difieren en muchas cosas. A la hora de saber qué terapia nos vendría mejor, es preferible conocer antes bien ambas profesionales. En mundopsicologos nos dan las claves para conocer bien dónde acudir según nuestras necesidades.

Diferencias entre un psicólogo y un psiquiatra

Si nos ponemos a analizar los rasgos que difieren en cada una de estas profesiones, en primer lugar, debemos hablar de la formación de cada uno. El psiquiatra es un médico que ha estudiado la carrera de medicina para después especializarse en psiquiatría. Por su parte los psicólogos han cursado la carrera de psicología para luego pasar a especializarse en psicología clínica. El caso es que los estudios difieren entre sí y esta es una de las principales diferencias entre ambos profesionales.

Otra de las diferencias que cabe señalar entre un psiquiatra y un psicólogo nos la indican los psicólogos de Madrid capital y  se refiere al enfoque que le dan al tratamiento. Si bien es cierto que los problemas que abordan suelen ser semejantes, el modo en el que cada uno de estos profesionales pone solución sí presenta señaladas diferencias.

Si acudes a un psiquiatra con un problema mental o afectivo, éste lo tratará desde un punto de vista biológico, centrándose principalmente en los aspectos tanto fisiológicos como químicos del cuerpo humano. El psiquiatra se centrará en el funcionamiento del sistema nervioso, las hormonas… e intentará modificar el comportamiento para que funcione de manera natural. Se trata de un médico que controla el tema del comportamiento humano y cómo influye nuestro organismo en los estados afectivos, por lo que podrá solucionarlo desde un punto de vista químico.

Por el contrario, el psicólogo indagará más en todo el contexto que puede alterar nuestra salud mental, como las relaciones sociales o personales, la cultura, las conductas aprendidas… del mismo modo también puede ahondar en el organismo del paciente, aunque esto depende de la corriente psicológica que practique. Hoy en día, los psicólogos suelen funcionar con distintas corrientes psicológicas, lo que hace que la terapia sea más completa.

Los tipos de problemas que cada uno trata también es una clara diferencia entre los psicólogos y los psiquiatras. En el caso de los segundos, tienden a tratar problemas más graves que necesitan medicación, y es que en su tratamiento se centran en problemas que puedan controlarse mediante la farmacología. Es cuestión del psiquiatra decidir, con su formación, si el paciente necesita o no de dicha medicación, ya que si no padece un trastorno mental y se le receta medicación, puede tener efectos secundarios indeseados y causar más problemas de los que tenía.

Por su parte, los psicólogos tratan problemas más heterogéneos, como pueden ser situaciones triviales que necesiten de un mejor conocimiento de la persona en sí misma para poder superarlas y tomar mejores decisiones en su vida. También son efectivas las terapias de pareja en los psicólogos, ya que no presentan ninguna enfermedad, solo problemas en la relación que se pueden abordar con la ayuda de un profesional de estas características.

En cuanto a los trastornos mentales más graves, es conveniente que sigan un apoyo junto con el psiquiatra para complementar la medicación, no obstante, también pueden tratar problemas que no requieran de ninguna patología grave. De hecho, una de las diferencias más notorias entre un psiquiatra y un psicólogo es que el psiquiatra puede recetar fármacos, pero el psicólogo no está capacitado.

La terapia conjunta

Actualmente todavía existe cierto miedo en acudir a un psicólogo o un psiquiatra. Se suele pensar que acudimos si estamos locos o somos más débiles, sin embargo, enfrentarse a los problemas que cada uno tiene viene a ser un símbolo de valentía más que de cobardía.

Acudir a un psicólogo estando sanos es una excelente idea para conocerse a uno mismo. De hecho, existen situaciones en la vida diaria que son difíciles de llevar, desde una ruptura de pareja hasta la muerte de algún familiar, y en ocasiones acudir a un profesional que nos guíe en nuestro camino nos ayudará a conocernos mejor a nosotros mismos y a afrontar las situaciones futuras con mayor madurez. Además, cuando acudimos a un psicólogo por estos problemas, muy a menudo suelen esconder algunos trastornos tales como depresión o ansiedad que pueden ser solucionados con la ayuda del psiquiatra mediante medicación.

Por su parte, las personas que acuden al psiquiatra y tienen problemas más graves, la medicación es una solución para encontrarse algo mejor, pero sin duda una terapia con un psicólogo será la mejor solución para poder llevar un seguimiento del problema de esa persona y ver cómo va reaccionando y mejorando con el tratamiento.

Tanto el psicólogo como el psiquiatra son profesionales que ayudan a la salud de nuestra mente y es conveniente desprendernos de todos los prejuicios que señalan de locos a quienes acuden a estos tratamientos. De la misma forma que cuando nos duele una muela acudimos al dentista, tanto psicólogos como psiquiatras nos ayudarán a que cualquier patología o momento difícil en nuestra vida se vea con otra perspectiva y encontremos las herramientas para poder vivir de una forma más feliz.

En definitiva, podemos señalar que ante un problema podemos acudir tanto al psicólogo como al psiquiatra, pues ambos están capacitados para abordar un tratamiento, de hecho, la mejor manera de hacerlo es de forma conjunta, de modo que ambas terapias se complementan. Otra cuestión a tener en cuenta es que acudir a cualquiera de estos dos especialistas no es un milagro, y no vamos a encontrarnos mejor si no ponemos de nuestra parte, sobre todo con el trabajo del psicólogo.