Así se dio a conocer mediante incautación de un documento del movimiento independentista, que tenían previsto pedir a un estado europeo su respaldo en temas de seguridad y para resguardar a los ciudadanos catalanes.

Una vez constituida la independencia de Cataluña, una de las acciones era asumir las competencias en materia de seguridad que corresponden al Estado Español y al parecer delegarlas a otro país de la región.

En el documento titulado “La Seguridad de la República Catalana, primeros planteamientos”, se pasea por el escenario de seguridad mundial incluyendo algunos sistemas de defensa de países que no guardan relación entre sí; también mencionan que no se debe confiar en el gobierno español, pero a la par aseguraban que el mismo gobierno colaboraría con su recién nacida unidad de inteligencia en lo concerniente a la lucha en contra del terrorismo.

Entre las propuestas para atender las distintas situaciones de seguridad se previó la constitución de una unidad especial dentro de los Mossos que solo atendiera los casos de delincuencia organizada a lo interno y fuera de Cataluña, otra para combatir el terrorismo y tráfico de sustancias estupefacientes y al respecto y vista la evidente presencia de focos yihadistas, ya consideraban que el estado español debía colaborar al respecto, una para que se ejercieran las funciones de controlar el espacio aéreo y otra para el control de las aduanas y la de control y registro de identidades, para esta última sería necesaria la colaboración del Estado español, así como los controles de inmigración y armas.

El proceso independentista y la seguridad catalana

El documento también recoge las inquietudes del redactor, quien deja ver que ciertamente la colaboración con el Gobierno español iba a ser necesaria para poder obtener información y para poder asumir el control de departamentos claves que son controlados por el estado, pero que no estaba claro si en efecto habría disposición por parte de España de dar el apoyo.

Tampoco definían el destino de los efectivos de La Guardia Civil y Policía Nacional destacados en Cataluña, ya que el refuerzo de las fuerzas policiales vendría por la vía de nuevos agentes adscritos a los Mossos.

Solicitaba también aclarar los plazos para trasladar las competencias, ya que al hacerse efectivo el traspaso de estas sería necesario solicitar la protección de un estado de la región distinto a España, de esta forma se evitaría un vacío y se daría oportunidad de formar a las nuevas fuerzas destinadas a dar la seguridad requerida a Cataluña, lo cual podría tomarse como mínimo 5 años.

Reconoce en el texto que la seguridad no lo es todo y por tanto la nueva república necesitaría tanto de esta como otras herramientas que contribuyan con proteger y mejorar la economía y en general el bienestar de la población.