El panorama legal para el ex futbolista Raúl González, cada vez es más oscuro y es que recientemente se dio a conocer que los resultados de las pruebas solicitadas por el Juez, arrojan irregularidades contables que comprometen a la empresa del ex futbolista.

Las irregularidades contables salen a la luz para dar cuenta que la empresa propiedad de Raúl González y bajo el nombre de Europa Scar Sport, incurrió en falsear las cuentas y dividir artificialmente los bienes para evadir pagos de deudas. Los resultados de las pruebas contables realizadas asestan un duro golpe para la defensa de Raúl, quien mantiene su posición de no haber incurrido en ningún tipo de irregularidades.

La madre de Raúl González, María Luisa Blanco y quien trabaja como administradora de la empresa antes citada, también está imputada en el caso, así como el cuñado del ex futbolista, Carlos Redondo, y tres empresas Europa Scar Sport sobre las que pesa las presuntas irregularidades contables, alzamiento de bienes e insolvencia punible, siendo las otras dos empresas Europa Scar Imagen y Radlin Develops, ya que son receptoras de los bienes de la primera.

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Toda esta situación legal parte de la sociedad Aurantia, que asociado con Raúl González emprendieron un proyecto fotovoltaico en la Bahía de Cádiz en el 2008, el cual no tuvo los resultados esperados y es que Aurantia le acusa de no pagar la deuda que contrajo para entonces con ellos.

Los compromisos que contrajo mediante la compra del 20% de acciones de la compañía CADMOS no fueron cumplidos y una vez el proyecto se vino abajo, la ESS dio un paso atrás desentendiéndose de la deuda y trasladando los bienes a terceros para declararse insolvente y no cumplir con la garantía que le dio a Aurantia.

Esta empresa destaca que ESS nunca reflejo contablemente la obligación de garantía que contrajo en el pacto de socios y por si fuera poco, demando a Aurantia pidiendo la anulación de dicho pacto ante el mismo bufete que lo redacto, lo cual hizo de lado al bufete por conflicto de intereses y permitió a la empresa reclamar la validez del pacto de socios y de la garantía.

Desde el 2011, Aurantia no ha logrado cobrar ni un céntimo, mientras los intereses suman a una deuda que se acerca a los 10 millones, los efectos para la empresa han sido muy comprometedores para su supervivencia y señalan tanto a Raúl González como a su cuñado, como los únicos responsables y esperan que cumplan sus compromisos.