Antes de la actual crisis económica derivada de las medidas para evitar la movilidad ciudadana en España, el ecommerce ya era una alternativa seria e interesante para numerosas pequeñas y medianas empresas para ampliar su negocio.

Este rector crecía año a año de manera regular y cada vez era mayor el número de usuarios de este tipo de comercio. Viajes, alimentación, moda y electrónica eran los principales segmentos en donde era más habitual la generación de negocio de la venta por internet. Sí existían grandes operadores de comercio online, pero los pequeños negocios también tenían cabida y podíamos ver casos de éxito más que interesantes en el segmento de las Pymes.

Un cambio forzado

Pero lo sucedido en el comercio online en España en el segundo trimestre de este extraño 2020 pasará a los anales de la historia: el ecommerce multiplicó por seis su facturación y su incidencia, a la vez que numerosas empresas tuvieron una vía de continuidad del negocio que ha impedido su extinción.

La realidad nos habla de muchas empresas que no consideran prioritario el negocio online. El comercio en general es un caso paradigmático en este sentido. Son innumerables las empresas que, antes de la actual situación, tenían un excelente nivel de ventas en clientes con puntos de venta físicos y que descartaban el negocio online para no hacer la competencia a estos puntos de venta. A la vez, estos comercios consideraban que su nivel de ventas es adecuado, que les da para vivir y que no es necesario ampliar la posibilidad de negocio con una tienda online.

La cruda realidad

Cuando una situación vive la rigidez de la zona de confort en la que estaban dormitando numerosos negocios, llegó la crisis del Covid-19 para alterar totalmente esta comodidad y para hacer ver a los empresarios que todo puede suceder y que hacen falta valores como la modernización permanente, la innovación o la visión de nuevos mercados como factores imprescindibles para la continuidad de los negocios.

La realidad que se ha vivido en la primavera y que ahora amenaza de nuevo a nuestra economía con los nuevos rebrotes que se están viviendo, es tozuda y nos sigue hablando de la necesidad de nuevos canales de venta como clave para la continuidad de una enorme cantidad de empresas.

Datos reveladores

Como decimos, no solo son los grandes operadores del ecommerce los que han obtenido pingües beneficios con esta situación. Se da el caso de innumerables pequeñas y medianas empresas que han conseguido grandes resultados que no solo han asegurado la continuidad de estas organizaciones, si no que han encontrado un nuevo camino, una nueva fuente de ingresos que hacen ver el futuro con optimismo.

Porque, de momento, gracias al comercio online, estas empresas tienen más que asegurada su continuidad y las perspectivas de futuro son interesantes, porque, una vez se solucione la actual crisis sanitaria y, por ende, la económica que la acompaña, podrán ampliar sus facturaciones con nuevos clientes que trabajen con los canales de venta tradicionales.

Ventajas del comercio online

Como puede verse, la situación actual de pandemia hace del comercio online un nuevo canal de ventas que permite ampliar algo un negocio que está limitado por las imposiciones de poca movilidad que las administraciones mandan para frenar los contagios. 

Con imaginación, pensando cómo pueden prestarse los servicios o venderse los productos por internet, la mayoría de negocios pueden tener su continuidad en la web, sin que la inversión sea muy alta. A día de hoy cualquier persona puede montar su tienda online gracias, precisamente a servicios de diseño web online.

Self made web

Servicios como los de inSales.com permiten que pequeñas y medianas puedan diseñarse su propia web, con muchísimas funcionalidades, sin tener que contratar los costosos servicios de agencias de diseño web. A través de una plataforma el usuario utiliza una serie de plantillas fácilmente personalizables y adaptadas a su uso en Smartphone, el dispositivo estrella de las compras online.

También es posible aprovechar otras funcionalidades, que van desde la posibilidad de utilizar Instagram como punto de venta, a otras mucho más enfocadas en la rentabilidad empresarial. Se trata de funcionalidades CRM que permiten personalizar la experiencia de usuario a través de grupos de clientes y otras herramientas de gran utilidad.

Negocio ilimitado

¿Qué conseguiremos con la creación de nuestro ecommerce? A lo largo de estas líneas, ya hemos explicado la importancia de la venta online en estos tiempos de pandemia. A día de hoy, gracias a nuestra tienda online podremos extender geográficamente nuestro negocio mucho más allá de nuestros límites actuales.

Pero, además de eso, la presencia de nuestra empresa en la web no tiene una limitación horaria: cualquier persona, en cualquier momento y en cualquier día de la semana puede consultar nuestra oferta y hacer un pedido, con lo que las posibilidades de negocios son mucho más amplias.