España se hace oír con un conjunto de propuestas sin precedentes, estas en pro del afianzar la introducción de los ciudadanos dentro de la sexodiversidad y de manera apropiada a todos los ámbitos sociales y laborales, una de las principales propuestas es la de permitirle a los jóvenes acceso a los tratamientos hormonales a temprana edad o a inicios de su periodo de pubertad.

Pese a que esto no ha sido bien recibido por todos los diversos partidos políticos, algunos lo consideran un proyecto de ley muy pionero y muy vanguardista y aunque este es un debate muy polémico, la mayoría de las personas de este movimiento no dudaron en salir a las calles y hacerse oír exigiendo la consideración de sus derechos como ciudadanos y como individuos.

El texto pretende atajar la discriminación de lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales en todos los ámbitos sociales; entre ellos el educativo, el sanitario o el laboral.

Esto quizás no parezca novedoso, pero si es algo contundente si se adjuntan las propuestas que pasen por encima del consentimiento de los padres y de la intervención hormonal desde edad temprana a quien lo quiera.

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Pese a que la propuesta es directa, aun la manera la cual se plantea es muy precoz, varias necesitan ser revisadas para evitar ambigüedades o crear confusión entre las situaciones (que tienden a ser bastante diversas). Un ejemplo podría ser el que el periodo de la pubertad (que no se comprende en una edad concreta) pueda ser intervenido a través de tratamientos hormonales, esto claro con la debida autorización de un juez.

Otro de los aspectos importantes es la consideración de una educación de género, esto para que desde temprana edad los individuos puedan tener un contacto con la diversidad de géneros y que a su vez sean reducidas las diferencias sectoriales en la sociedad, esto representaría un cambio de raíz en una sociedad que apenas presenta apertura en materia de diversidad de género. Esto también llevado a la infraestructura, por ejemplo, el permitir que los individuos utilicen los baños que más se ajusten a su orientación sexual o un nombre legal que sea escogido por el menor.

Otra de las cosas que resaltan por ser polémicas es la de la eliminación de los exámenes psicológicos para poder tener acceso a los tratamientos de reasignación de sexo, debido a que la transexualidad no se debe considerar como una enfermedad o trastorno. También se deben facilitar los recursos para que las mujeres lesbianas, bisexuales y transexuales se puedan reproducir.

Otra de las cosas que son importantes a tomar en consideración es la equiparación de los maltratos verbales y psicológicos de naturaleza machista hacia parejas del mismo sexo, esto pretende garantizar una igual de reconocimiento de derechos como si esto fuese el de una pareja heterosexual.