Los padres de Charlie Gard y después de 16 meses desde su nacimiento, se niegan a desconectarlo de la maquina respiratoria que le mantiene con vida en el hospital de Londres.

Para Charlie aún hay una pequeña esperanza,  un tratamiento experimental en Estados Unidos de la mano del médico Michio Hirano y al respecto, el Congreso norteamericano ha concedido la residencia permanente al menor y a sus padres para poder llevar adelante el mismo, solo falta la sentencia del juez londinense Nicholas Francis que se dará a conocer en los próximos días.

El caso fue presentado ante el senado estadounidense por dos congresistas, después de que Donald Trump opinara públicamente sobre el caso dándole una dimensión política.

Charlie Gard y sus padres se han visto envueltos en una madeja que se enreda debido a las distintas opiniones y puntos de vista de médicos y científicos y lo ético ante quien tiene la potestad de decidir sobre el destino del bebé, siendo algo que tendrá que decidir sus padres o el médico tratante.

esperanza para el pequeno Charlie

Paralelo a la decisión del senado norteamericano, el Dr. Michio Hirano se ha trasladado al Great Ormond Street Hospital en Londres a petición de Nicholas Francis, el Juez que lleva el caso del mencionado hospital en contra de los padres del niño Chris Gard y Connie Yates. El hospital es proclive a que el menor sea desconectado mientras que sus padres albergan aun la esperanza de poder llevar a su hijo a Estados Unidos para someterlo a ese tratamiento experimental que pudiera ser la última oportunidad de salvarle la vida.

El Dr. Michio y un colega médico italiano realizaron una evaluación médica a Charlie el pasado Lunes, posteriormente se han reunido con el grupo de médicos tratantes y la madre del niño, para después emitir un informe que han hecho llegar al Juez que lleva el caso y quien ya antes se había pronunciado en cuanto a que no tomará en consideración ninguna opinión de médicos que no hayan analizado y no conozcan el historial médico de Charlie.

El paciente padece de síndrome de agotamiento mitocondrial, por lo que está prácticamente inmóvil, casi ciego, sordo y no responde a estímulos, aun así sus padres se han opuesto a la desconexión de la máquina y recién publicaron una imagen de su bebe en Daily Mail donde aparece con sus ojos abiertos donde dicen que el enfermo no esta tan enfermo, como lo han diagnosticado.

Lo cierto es que una carta suscrita por siete científicos, dos barceloneses entre ellos, recomiendan el tratamiento experimental y por eso se ha reabierto el caso, sin duda una pequeña esperanza para Charlie que merece la pena intentar.