Catedrales, frontones, huertos, parroquias y patios, son algunos inmuebles que en los últimos años la Iglesia ha puesto a su nombre, mediante la imagen de la inmatriculación.

Es decir, la inscripción de una pertenencia en el Registro de la Propiedad que legalmente no es de nadie. Recientemente surgió una polémica justo después que el Gobierno de Pedro Sánchez anunciase la publicación de un listado con todos las fincas inmatriculadas.

Pero, ¿cuántos casos se han dado en las comarcas de Hospitalet y Baix Llobregat?

El Arzobispado de Barcelona a finales de octubre divulgó una lista de 133 inmuebles que inscribió en el registro entre los años 2000 y 2014, pertenecientes a las parroquias de L’Hospitalet y Cornellá.

Son 53 expedientes de los cuales cuatro se refieren a tres iglesias de Hospitalet: Sant Joan Evangelista, Sant Isidro y Santa Eulàlia de Mérida; y Santa María de Cornellá. Incluyen también templos, locales, Casa Rectoral y fincas contiguas.

El obispado de Sant Feliu que abarca los municipios de la provincia a excepción de Cornellá, dijo que en 2004 puso a su nombre los bienes de 70 parroquias de la diócesis, entre ellos la iglesia de Sant Joan Baptista de Viladecans.

El responsable de su patrimonio Joan Torres, confirmó también la Catedral de Sant Llorenc y algunas parroquias que deberán estudiarse. Desea la armonía e insiste que llevan adelante un trabajo caritativo, cultural y religioso que sirve a la comunidad.

Las inmatriculaciones pueden hacerlas cualquier persona jurídica y física que pruebe con títulos o documentación notarial que el bien le pertenece.

La Iglesia hizo lo propio basándose en la Ley Hipotecaria de 1944 promulgada por Franco. En 1998 José María Aznar modificó la ley, dándole potestad de inmatricular edificios. Después y en 2015 se aprobó una nueva Ley Hipotecaria y del Catastro que no permitía la certificación propia, sin embargo ya se habían inscrito 4.500 inmuebles.

Explica Torres que muchas parroquias e iglesias se establecieron hace diez siglos y no poseen escrituras; aportaron únicamente los inventarios elaborados por sus encargados como documentos.

Para los cristianos y laicistas las inmatriculaciones son una usurpación, según Jorge García presidente del Movimiento Hacia un Estado Laico. Se ha pensado crear una medida legislativa que las revierta por inconstitucionales y solicitar sean derogadas, otros sectores plantean la vía jurídica: Bienes de Patrimonio Cultural de dominio público y naturaleza religiosa.

La ministra de Justicia Dolores Delgado mantuvo una reunión con la vicepresidenta Calvo y el secretario de Estado del Vaticano Parolin, donde dialogaron sobre el tema y recordó que la Conferencia Episcopal Española cifra 40.000 posesiones desde los años 40.

El obispado de Sant Feliu remitió a la prensa un Registro de la Propiedad de los inmuebles mientras se espera la lista del ministerio.