Las tarjetas de presentación, son un elemento fundamental para establecer una línea de comunicación entre el proveedor y el cliente, ya que actúan como herramientas para transmitir los datos de contacto, que son de gran ayuda para orientar al usuario en el momento de solicitar un servicio.

Crear una tarjeta puede parecer una tarea sencilla, sin embargo al momento de diseñar es preciso tener en cuenta muchos detalles, entre ellos el material que será utilizado para imprimirlas, como por ejemplo el papel Kraft, el diseño, los colores o la tipografía, entre otros. Si en tu caso, estás interesado en crear tarjetas para ti o tu empresa, a continuación te daremos algunos tips para lograr que sean muy originales y ganen de manera rápida la atención del público.

Escoge un papel de calidad para garantizar la durabilidad de las tarjetas

Elegir un papel de calidad, es indispensable para evitar que la persona que recibe la tarjeta la deseche si esta se arruga o estropea. Por ello, antes de realizar el diseño, es importante elegir el tipo de papel, una buena opción puede ser el papel Kraft, ya que por sus características es duradero, resistente y muy atractivo.

Algunas de las ventajas de crear tarjetas de presentación con este tipo de papel, es que su color y textura, ayudan a dar una apariencia vintage que cuenta con gran aceptación en la actualidad. Además de que da un aire de calidez, que va muy bien con el estilo natural de ”lo hecho en casa”.

Elige un diseño llamativo, elegante y moderno

Tras seleccionar el papel, es importante pensar en el diseño, si no eres muy creativo en esta materia, lo más recomendable será buscar la ayuda de un diseñador o agencia especializada para garantizar que el estilo elegido sea el correcto.

Para realizar el diseño, lo ideal es optar por una tipografía sencilla, elegante, moderna y poco convencional, que llame la atención pero sin exagerar. Para lograr este objetivo, debes dar prioridad a ciertos elementos, como la combinación de colores, la ubicación de los datos, las formas y los materiales, para garantizar un diseño claro y limpio.

Un elemento que puede hacer la tarjeta especial, es incorporar acabados artísticos como por ejemplo estilos 3D, letras troqueladas o bordes corrugados que ayuden a captar la atención. De igual manera, puedes utilizar formas poco convencionales para diferenciarte de la típica tarjeta horizontal, pueden ser verticales, redondas o con diseños alusivos a la marca.

Una recomendación que puede ser de gran ayuda, es definir la estructura de la tarjeta antes de iniciar el proceso de diseño interno, pues del espacio disponible depende la ubicación y el número de caracteres e imágenes que se introduzcan. Para que la letra esté equilibrada con las forma, lo primordial es elegir un tamaño intermedio, es decir, ni muy grande ni muy pequeño entre los 7 y los 11 puntos, sería lo correcto. Asimismo, si quieres dar más vida al contenido, puedes colocar letras doradas que resaltan una determinada palabra, utilizar una mayúscula muy amplia o cualquier carácter que consiga marcar la diferencia.  

Selecciona de forma inteligente los datos que mostrarás  

No hay  nada peor que tarjetas de visita repletas de datos sin sentido, orden y buena distribución. Lo primero siempre es recordar que queremos que nos contacten y no que conozcan nuestra historia con la tarjeta.

Para crear una tarjeta atractiva, debes escoger cuáles son los datos que deseas compartir, esto dependerá en gran medida del tipo de empresa, actividad o tienda que poseas, ya que esta puede ser física o virtual. Hoy en día existen formas de informar mucho ocupando poco espacio. Una de ellas, es utilizando los códigos QR, esta opción permite almacenar información en un código de barras bidimensional, que puede ser impreso en la tarjeta.    

Una estrategia útil para ampliar el espacio de impresión, es utilizar las tarjetas de plástico, ya que el material permite que ambos lados puedan ser impresos en tinta negra o a color. Asimismo, este tipo de tarjetas no solo brinda mayor espacio, sino también mayor comodidad ya que sus bordes redondeados, facilitan su uso y almacenamiento.  

Destaca el logo de tu empresa si quieres hacer clic con el receptor

Los humanos somos seres visuales, por lo que las imágenes y los colores son los elementos que guardamos de forma automática en nuestra mente. Por ello, una técnica que puede ser de ayuda para lograr que el lector se identifique con tu tarjeta, es darle protagonismo al logo de la empresa, marca o tienda. Así se creará una conexión inmediata, que permitirá que cada vez que el usuario vea el logo lo asocie con un servicio específico.

Asimismo, para darle mayor originalidad a la tarjeta, puedes darle funcionalidad, como por ejemplo transformarla en un marca libro o una regla, de forma que el usuario pueda usarla cotidianamente y la tenga siempre presente.