El caso corresponde a un niño de 8 años con trastorno del Espectro Autista que se encontraba en Colegio de Educación Especial Santiago Ramón y Cajal de Getafe.

El niño sólo pasó tres meses en esta escuela, cursando 1º de educación primaria y su comportamiento había cambiado drásticamente. “Como todos los niños tenía rabietas, se angustiaba o se obsesionaba con algo, pero esta impulsividad y esta agresividad en él, la ansiedad que sufrió, la vimos a las pocas semanas de comenzar las clases “, explica Montse, la madre del menor.

A finales de 2017, sus padres comenzaron  a observar un cambio repentino en la conducta de su hijo y crisis de ansiedad. Es entonces cuando acuden de emergencia al médico psiquiatra que trataba a su hijo en el Hospital Gregorio Marañón.

El detonante fue cuando el niño empezó a no querer ir al centro, es por eso que sus progenitores le colocaron un dispositivo de grabación oculto en su vestimenta durante cuatro días.

En noviembre, cuando los docentes ayudaban a cambiar la ropa al alumno, hallaron el mecanismo entre sus pertenencias. Indagaron con los padres la razón del aparato, por lo que ellos expresaron que se trataba de un localizador para ubicar a su hijo en caso de extravío.

El niño autista víctima de maltrato por maestros, podrá volver a sus actividades escolares

El aparato captó el problema de lo qué le estaba sucediendo al menor. Se escuchaban frases amenazantes como “¿Vamos al médico? Y te pincharán el culo”, “¿Te echamos agua por encima?”, “¡Que le aguante su tía a este!” o “¿Le contarás a mamá también, que no trabajas?” Igualmente se escuchaban burlas y otras vejaciones.

Todas eran frases corrientes en la vida escolar del niño

Según las grabaciones, la tutora,  profesora de apoyo, el auxiliar de enfermería y también el personal del comedor de este centro público, lo ofendían y ridiculizaban.

Después de este incidente, el niño no asistió más al Colegio y los progenitores procedieron a denunciar en el mismo colegio, los malos tratos y acoso del cual era víctima su hijo, por parte de algunos trabajadores y docentes de ese centro educativo especial.

El médico indicó en diciembre que el niño no asistiera temporalmente al colegio, por lo que inició un proceso de evaluación médica, así como un posible ingreso al centro hospitalario. Quince días después, el doctor consideró seguir con la terapia y tratamiento clínico al menor, no obstante, sugería pertinente el regreso del niño a sus clases escolares.

Cabe señalar, que el caso está en manos del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Nº 1 de Getafe, el Juez ha llamado a declarar como investigados  a tres trabajadores de ese centro educativo especial y otra tres en calidad de testigos.