Carla es una niña de 4 años con autismo que vive con su familia en Ibiza, es una de las afectadas por la falta de neuropediatras en la isla. La pequeña padece autismo desde los dos años y sus citas con el especialista se demoran cada vez más.

Desde el pasado 23 de abril se le canceló las citas a Carla, porque la doctora argentina Ileana Antón, la única neuropediatra residenciada en la isla y que trabajaba en el Hospital de Can Misses, se vio obligada a abandonar Ibiza por no reunir los requisitos del catalán, exigidos en un nuevo decreto que exige el conocimiento de esta lengua para ejercer como médico.

Según recuerda Noelia, madre de la niña, en julio del año 2016, Carla fue vista  por primera vez por la neuropediatra, no obstante anteriormente ya se conocían, en vista que la doctora Antón se encontraba de guardia el día del nacimiento de Carla, atendiendola por su intolerancia a la lactosa.

La doctora aspiraba tratarla semestralmente en el hospital. En ese entonces le ordenó una serie de pruebas como la resonancia, prueba de sueño, pruebas de sangre, de audición, de orina y heces.

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En el mes de diciembre de 2016, cuando la niña le tocaba regresar a la segunda consulta, la madre solo había podido realizarle unas pocas de las pruebas, debido a la carencia de los medios necesarios en la isla para hacérselas. Después la situación de las citas empeoró.

En el pasado mes de diciembre, Noelia muy angustiada, se apareció en el referido hospital público y logró obtener su próxima cita. Pero el pasado 19 de abril y mediante una llamada telefónica le cancelaron su cita del día 23, porque ya no había neuropediatra.                                                         

A pesar de la situación, la mamá de Carla se muestra tolerante y justifica que siempre  en Ibiza, ha sido así, en toda la vida ha hecho falta no tan solo un neuropediatra, sino también cardiólogos o especialistas para operarse, ya que ningún médico pretende venir a Ibiza por ser una isla, por tanto las personas se tiene que adaptar a un cúmulo de problemas, a los vuelos de avión, a la falta de viviendas, situación vergonzante.

En enero de este año, la madre encontró a Carla tirada en el suelo, en estado casi inconsciente y con los ojos desorbitados, le hicieron algunas pruebas en el hospital y sospechan de una leve convulsión.

La jefa del servicio de Pediatría del Hospital, la doctora Bartolomé Bonet, ha solicitado desde el mes de marzo  a través de varios medios, un especialista en la materia, pero hasta el momento ha sido imposible conseguirlo.

Actualmente su servicio necesita de unos nueve médicos.