El mundo de las escorts puede jactarse de estar en uno de sus momentos más álgidos. Analizamos el porqué de dicha situación en este artículo.

A menudo, se suele asociar el término “escort” a un gigoló en el caso masculino, o a una prostituta en el caso femenino. Sin embargo, has de saber que una escort es mucho más que una simple prostituta. Son dos oficios que difieren el uno del otro en varios aspectos: una escort es una señorita de compañía que, a parte de poder ofrecer servicios sexuales, puede ser contratada para asistir a eventos contigo, fingiendo ser tu esposa por ejemplo, o para jugar un papel durante una reunión o celebración de trabajo; cabiendo destacar que la parte del sexo no es obligatoria.

Este tipo de compañía se ha hecho más frecuente estos últimos años y ya son muchos los que solicitan los servicios de mujeres que gozan de buen físico para mejorar su propia imagen frente a otras personalidades del mundo empresarial en el que se mueven; para poder vivir fantasías de roles; o, simplemente, para poder saciar fantasías sexuales. Resulta interesante preguntarse el porqué de tal éxito.

 

La discreción y el misterio a través de Internet

Como es de esperar, en este negocio la discreción es de suma importancia, por lo que las empresas que gestionan a las escorts son siempre 100% discretas y aseguran siempre que el cliente pueda mantener el anonimato en todo momento. Todas las chicas que trabajan para dicha agencia son especialistas en su trabajo y cumplen siempre con lo establecido. Un punto realmente importante en todo esto es el hecho de que este negocio ha sabido crecer junto a Internet, debido a que la plataforma ofrece al cliente la discreción y el anonimato más imprescindibles para poder cerciorarse de que su vida íntima no es aireada a los cuatro vientos. En comparación a agencias físicas, Internet ofrece la posibilidad de solicitar los servicios de una joven y hermosa mujer sin tener que desplazarse y arriesgarse a ser visto. Cabe decir que la sexualidad es un tema que se ha desarrollado con creces, ciertos tabúes han caído y la población ha abierto mucho su mente. Sin embargo, es normal encontrar aún a gente que no es capaz de ver la sexualidad como sinónimo de decencia. Por esa razón, el servicio vía Internet resulta ser la opción más fiable y discreta para poder llevar a cabo fantasías íntimas.

Además, no debemos obviar que la posibilidad de contratar dichos servicios a través de una página web puede ser de lo más sencillo a la hora de escoger a una chica. La plataforma de internet te permite buscar, ver, e informarte acerca de las chicas que entran en el catálogo de la agencia online. Es la mejor manera para saber qué estás pagando y poder hacerte una idea de cómo será el servicio. A parte de poder visualizar a las chicas en imágenes profesionales, tendrás a tu disposición gran cantidad de información acerca de cómo es ella, de sus aficiones, sus gustos y sus competencias. Pongamos un ejemplo: en Madrid es muy fácil encontrar a la mejor escort gracias a, entre otras, la agencia online Casual Escorts Madrid, la cual te ofrece un amplio abanico de posibilidades. En el caso de encontrar el catálogo demasiado extenso y dudar a la hora de escoger, puedes en todo momento realizar una búsqueda más específica y buscar a las chicas por categorías, en el caso de tener ya una idea en mente. Desde filtrar a maduritas, hasta universitarias, pasando por jóvenes de pecho natural. Todo tipo de fantasía puede ser saciado, tan solo hay que buscar a la chica perfecta.

 

Profesionalidad y sofisticación

El empleo de escort es más complejo que el de una simple prostituta, pues es casi siempre sinónimo de categoría y sofisticación. Una escort siempre habrá de ser profesional y ofrecer los mejores servicios del mercado. Los tiempos cambian, y con ellos, las exigencias de los hombres. El hombre se vuelve más exigente y no acepta cualquier servicio, así que el número de contrataciones a escorts femeninas ha aumentado estos últimos 7 años. Éstas han tenido que cumplir ciertos requisitos para llegar a ese puesto de trabajo, por lo que no son unas cualquiera: la gran mayoría poseen estudios o están en ello; todas son bellas por naturaleza y gozan de buena salud; son sociables, educadas y saben satisfacer el apetito masculino; etc. Todo esto son los ingredientes del mejor servicio en cuanto a señoritas de compañía. No es de extrañar, pues si lo que buscas es a una mujer capaz de acompañarte a una gala o celebración importante, ésta ha de saber comportarse, adaptarse a su entorno y dar muestra de su intelecto. La escort ha de ser camaleónica, capaz de improvisar si las circunstancias lo exigen. Todo ello explica la evolución tan positiva de este tipo de negocio tanto en España como en el resto del continente y países occidentales.

Gracias a la llegada de la tecnología a nuestras vidas y al desarrollo de Internet, resulta hoy en día muy sencillo poder hacer realidad nuestras fantasías, tanto si son sexuales como si no. Internet está muy presente en nuestra vida, y es que nos la hace mucho más sencilla al permitirnos efectuar actividades básicas del día a día sin tener que desplazarse y perder tiempo inútilmente. Además, hay que añadirle el hecho de que dicha plataforma ayuda a preservar el anonimato y evita problemas a nivel familiar o profesional. Un hombre con un puesto de trabajo importante, por ejemplo, no habrá de poner en riesgo su puesto al contratar a una prostituta en agencias físicas poco fiables: en Internet la discreción está asegurada, y el placer también.