En un escenario de nuevas elecciones Unidas Podemos perdería el apoyo y el PSOE lo ganaría.  Siendo el primer beneficiario Íñigo Errejón que obtendría 15 escaños ante la derrota de Pablo Iglesias con 13 diputados; según cálculos de La Moncloa.

Más Madrid, un partido que aún es una invención e inclusive a Pedro Sánchez, se le atribuye el impulso obtenido ejercería sobre Iglesias más presión.

Errejón defendió que “hay lugar para otra fuerza no sectaria sino progresista” porque Podemos “se ha mutado para ocupar el acostumbrado sitio de IU”. Por eso, “nada descarta”. “Que Más Madrid sirva de inspiración en otros territorios nos contentaría”.

La organización política de Errejón hoy es más que un deseo y Moncloa comienza a sacar cuentas. El presidente en funciones considera que existe un vacío. Defiende que en Unidas Podemos debieran “reflexionar” sobre “si desean ser una fuerza que va contra la masa de personas y de movimientos sociales que aspiran un Gobierno progresista o ser una fuerza útil para la izquierda.

Errejon quiere ser presidente de Madrid

En su entorno se transmitió la sorpresa y el enojo por la convocatoria de Iglesias para consultar a la militancia; tras el ofrecimiento de Sánchez de permitir la entrada a su Gobierno de funcionarios de Unidas Podemos. De hecho, las negociaciones con Pablo Iglesias las dan por “rotas”  y asumió que los próximos 22 y 23 de julio se enfrentará a una investidura fallida en el Congreso.

El presidente acusó a Iglesias de romper el convenio. Piensa que la consulta es una “mascarada” que justificaría un no a la investidura. “Iglesias no mencionó su propuesta de incluir a Podemos con algunos expertos en los Ministerios”. “Hice cinco propuestas más y todas las ha rechazado”. “Verá qué hace ahora”. “No aceptaré imposiciones”. “Tendré la capacidad de decidir quiénes serán las personas que se incorporarán a mi Administración”.

Pese a los números del partido Más Madrid de Íñigo Errejón, en La Moncloa se resisten a imaginar nuevas elecciones pero no hay datos que hagan pensar que se pueda preservar la investidura. Sánchez dijo que volverá a llamar a Albert Rivera, Pablo Casado e Iglesias para que la faciliten, pero Rivera no ha contestado el teléfono. Casado no contempla la abstención del Partido Popular y con Iglesias el diálogo está congelado.

En las oficinas de Podemos hubo sorpresa por el “tono duro” que empleó Sánchez, sin embargo la cúpula morada cree en el diálogo. Así lo comentó el secretario de acción de gobierno Pablo Echenique. Los dirigentes reconocen que la suerte está en manos de sus bases, quienes decidirán en consulta si juegan o no por un Gobierno de coalición. La dirección está haciendo campaña. Apoya las negociaciones si Sánchez acepta a Iglesias en el Consejo de Ministro.