En los próximos días se celebrará la fiesta del Orgullo Gay en Madrid, que prevé el aumento de la población en dos millones y, por tanto, de las fuerzas de seguridad en la Comunidad. El próximo 1 de julio el desfile contará con la presencia de más de mil policías y servicios de emergencia.

España se encuentra en el nivel cuatro de alerta antiterrorista, lo que ha obligado a las autoridades a blindar las calles colindantes al desfile del Orgullo Gay con el fin de que la fiesta transcurra como se prevé.

Ante el casi máximo nivel de alerta, España está obligada a disponer de la máxima presencia policial guardando el orden y la seguridad. Esto se hará gracias al refuerzo que llegará desde otras secciones de España. La atención se mostrará principalmente en los lugares con más riesgo de atentado, como pueden ser las estaciones de metro o de tren, los aeropuertos, los grandes almacenes o las calles del centro de Madrid.

Siempre que se produce alguna fiesta en la Comunidad de Madrid, como las procesiones, las cabalgatas o las celebraciones de los clubes de fútbol, se extreman las medidas, se cortan las calles de los alrededores impidiendo la entrada de vehículos potencialmente peligrosos y se registra a aquellos que desean acceder a la zona. La Delegación del Gobierno ha realizado junto a los cuerpos de seguridad un amplio dispositivo para los días de celebración del World Pride, la fiesta de LGTBI, en el recorrido Atocha-Colón.

“Estamos en un momento crítico”, explican fuentes de Información especializadas en la lucha antiterrorista, por lo que, una de las medidas que la policía prepara es que las carrozas del desfile sean conducidas por agentes de seguridad con el fin de impedir una acción terrorista. La mayoría de policías serán antidisturbios, a los que se unirán agentes de la Brigada de Seguridad Ciudadana, especialistas en control aéreo y GEO.