Lo primero que hay que decir, más que nada porque así lo ha exigido este colectivo, es que no se les denomine músicos callejeros sino músicos urbanos. Más que nada porque para muchos el concepto callejero puede tener unas connotaciones peyorativas que nada tienen que ver con la realidad de este colectivo. Dicho esto, hay que hacer hincapié en el hecho de que desde la Comunidad de Madrid se está redactando un borrador en el que se va a fijar todos los puntos del distrito centro de la ciudad en los que estos músicos van a poder desarrollar su actividad. Una actividad que ahora, tras las quejas de muchos vecinos, va a estar regulada no solo en cuanto a ubicación se refiere sino también en todo lo que tiene que ver con horarios.

71 puntos y otros tantos horarios establecidos

En resumen, lo que se ha pretendido desde la Comunidad de Madrid, ha sido poner un poco de orden a toda esta situación. Es por ello por lo que se han elegido 71 puntos que pertenecen al distrito centro de la ciudad con el objetivo de que sean allí donde se desarrolle la actividad musical de estas personas. Sin embargo, el principal problema que ya se deja ver es que entre estos puntos hay un total de 11 plazas que tienen un índice acústico muy elevado por lo que seguramente apenas se distingan las actuaciones de estos artistas.

Una vez establecidas las ubicaciones, faltaba por establecerse unos horarios para todos. Estos horarios harán que los vecinos no sean molestados y variarán en función de la zona y de la estación del año. De este modo, de un modo muy sencillo, la música urbana podrá convivir de una manera muy satisfactoria para todos en una ciudad con tantos contrastes como lo es Madrid.