La llegada del coronavirus ha cogido por sorpresa a las autoridades madrileñas, que no se esperaban que una enfermedad de este tipo fuese a poner a la ciudad al borde del colapso. Desde que se descubrió el primer caso van más de 150 muertes y 4.000 infectados.

Por este motivo es que el gobierno tomó medidas drásticas a partir de hoy, como el estado de alarma en el que mandará a todos los locales a sus casas. Los establecimientos comerciales estarán cerrados a excepción de los de consumo masivo.

En este sentido todos los establecimientos que se dedicaban al entretenimiento permanecerán cerrados hasta nuevo aviso, ya que son focos de contagio debido a que son sitios de aglomeración de personas.

Más del 40% de los casos necesitan hospitalización y no todos están siendo atendidos. Las autoridades temen un colapso total del sistema de salud pública, algo que sería catastrófico para el país.

A su vez acatarán la misma decisión los parques infantiles y todos los eventos quedan suspendidos temporalmente, todo esto como parte de la medida del gobierno de Sánchez. Se sabe que el coronavirus se contagia a través de la saliva y el aire y entra por las fosas de las personas.

Esto significa que al tocarnos la boca, nariz u ojos y si el virus está en el aire automáticamente estaremos contagiados. Estos sitios en momentos de pandemia son demasiado peligrosos, son un foco de contagio y de enfermedad que hay que erradicar temporalmente.

Por supuesto, estas decisiones tendrán un costo muy alto, pero no hay nada más que hacer. O es entrar en una recesión o que muera el 20 o 30% de la población, algo que sería peor que cualquier guerra mundial.

Así se prepara la población para unos días en cuarentena, según lo que dicta el decreto de emergencia. Son 15 días de encierro total prorrogables en la medida que la situación se vaya calmando. De no ser así se extremarían las medidas.

Han sido días muy duro para España, pero Madrid es la que se ha llevado la peor parte. Las autoridades tardaron mucho en tomar acción sobre el coronavirus. Pensaron que era un juego y que no afectaría a tantas personas.

Ahora hay que pagar los platos rotos. Ya se están ideando muchas cosas para poder pasar de la mejor manera estos días en el confinamiento. Desde el internet, juegos de mesa y la compañía de seres queridos.

El problema está en que mientras ellos están ahí, algunos de sus familiares están en terapia intensiva o en el hospital esperando ser atendidos por un profesional de salud. Miles de vidas están en riesgo.