Las encuestas acertaron. Así es como se puede resumir lo que sucedió en la jornada electoral que se vivió en Francia este pasado domingo. Y es que a pesar de que estas mismas encuestas pronosticaban una buena cantidad de votos a Le Pen y a su Frente Nacional, lo cierto es que estos mismos sondeos decían de manera rotunda que Macron iba a ser el ganador por un amplio margen. Tan amplio que algunas horas antes de que el recuento de votos finalizase, Le Pen ya asumía la derrota. Eso sí, la mujer que defiende la ultraderecha como arma de gobierno ha logrado 10 millones de votos en la segunda potencia económica de la Unión Europea.

¿Qué línea debe seguir Macron en estos momentos?

Este es un interrogante que se debe resolver lo antes posible si no se quiere caer en el error de dar alas al partido que ahora va a estar en la oposición. Por todo ello, desde el partido que lidera Macron ya se ha dicho que sus políticas a corto plazo van a tener dos pilares fundamentales alrededor de los cuales van a girar.

Por un lado se va a tratar por todos los medios que la sociedad francesa vuelva a ser una sociedad justa. Una sociedad solidaria en la que todos tengan las mismas oportunidades y en la que los privilegios no dependan del dinero que cada uno tiene en la cuenta corriente. Por otro lado, y esto es si cabe más importante que lo anterior, se tiene que intentar por todos los medios que los 10 millones de personas que creen que el fascismo es una solución cambien de opinión. Esto será algo muy complicado ya que la opción política no es algo que se cambie de un día para otro pero si algo quiere conseguir Macron tiene que marcarse objetivos trascendentes.