Los hermanos Alfonso, Álvaro, Francisco Javier, José María, Pablo y  Zoilo Ruiz Mateos no se librarán de ir a prisión por el delito de estafa.

La Audiencia Provincial denegó que sea suspendida la condena temporal de dos años y medio de cárcel mientras introducen ante el Gobierno un indulto, este sería el último recurso viable aunque el máximo órgano judicial considera improbable que les sea concedido.

La Audiencia rechazó los argumentos y confirmó que deberán ingresar al calabozo para cumplir la condena impuesta por el Tribunal Supremo quien ratificó su culpabilidad por estafa en la compra de los hoteles Beverly Park Maspalomas (Canarias) y Beverly Playa Peguera (Mallorca).

En octubre del año pasado, el castigo había sido fijado entre 5 años y 11 meses y 6 años y medio, siendo rebajado a dos años y medio ya que fue anulado el delito de alzamiento de bienes por considerar que no había méritos suficientes para ser condenados; es por esta razón que solicitaron el indulto.

Sin embargo se mantuvo la agravación de la estafa estipulada en el Código Penal en su artículo 250.1.6 por lo grave del perjuicio ocasionado.

Esta no sería la primera vez que la Audiencia concediera de forma excepcional una suspensión temporal; tal como hizo con la primera condena de Jaume Matas,  ex presidente balear quien permaneció en libertad mientras se gestionaba un indulto, que luego fue rechazado.

Los hijos del difunto empresario José María Ruiz Mateos, pudieran interponer un recurso de súplica; pero todo apunta a que no prosperará y su reclusión es irremediable.

Los acusados denunciados por la Fiscalía y los vendedores de los hoteles, habían ofrecido avales y  garantías en calidad de coadministradores de las empresas más solventes del ‘Grupo Nueva Rumasa’, por lo que el tribunal consideró dicha actuación como un treta para ofrecer una imagen de aparente solvencia y  capacidad económica que los negociadores asumieron como buenas.

Dichos avales eran ficticios, ya que los hermanos no tenían registrado a su nombre patrimonio alguno.

Según la Audiencia, la compra fue formalizada por Wersdale Trade España una  sociedad sin patrimonio, actividad ni establecimiento u oficina permanente, hecho que  dificultaría la acción judicial. La compañía es propiedad formal de José María Ruiz Mateos padre, quien falleció en el año 2015 y cuya sede está en Belice.

Para la Audiencia la propiedad formal del Grupo Nueva Rumasa le corresponde al padre, mientras los hijos apenas eran apoderados o administradores de derecho de las diversas sociedades; por lo que concluyó que todo estaba confuso.

Los acusados negaron haber tramado una estafa en los mencionados negocios y expresaron que la crisis los afectó. El abogado de la defensa durante el juicio, acusó el trámite de las operaciones al difunto padre.