Con las tablas marcadas y uno que otro elemento que ayude a mantener la distancia de seguridad, reanudan la actividad en los escenarios artísticos.

Así como el covid-19 llegó sin avisar a transformar la cotidianidad de cientos de personas, las medidas necesarias para poco a poco ir retomando la normalidad no se han hecho esperar, en medio de mascarillas, geles y la correspondiente distancia de seguridad que siguen siendo parte de la nueva normalidad a la que no escapa el sector cultural.

Si bien es cierto que la naturaleza de las actividades del medio artístico, llámese músicos, actores, bailarines, cantantes entre otros, dificulta poner en práctica algunas de estas medidas como el uso de la mascarilla, no significa que estén exonerados de cumplir las demás normas de protección y de prevención contra el covid-19.

En tal sentido, los artistas están obligados a seguir las directrices especificas asentadas en la guía del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y Música, las cuales permiten que continúen desarrollando su trabajo en espacios abiertos y cerrados con la máxima seguridad posible.

Para los casos en los que los artistas no puedan mantener la distancia física correspondiente de 2 metros, mientras están en escena, está previsto que antes se sometan a un riguroso examen médicos que además es obligatorio y que tenga que ver con el virus.

Lo que hay que destacar es que antes de llegar al reconocimiento médico, se deben agotar otras opciones que permitan mantener la distancia, tales como la colocación de elementos que ayuden al distanciamiento o marcas de posición para los actores, todo lo cual es parte de las acciones y evaluaciones de riesgo que deben asumir entre la dirección y producción artísticas y el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales.

En esta misma línea, cada artista debe estar continuamente atento a cualquier síntoma del virus y de ser el caso comunicar cualquier señal por pequeña que sea, a la compañía para que por medio de un medico se obtenga el correspondiente diagnóstico.

Así mismo se contempla que en caso de dar positivo, el artista y las personas que tuvieron contacto cercano con el deben ser retirados del trabajo hasta nuevo aviso.

En el caso del foso de orquesta de los espectáculos liricos, este se debe reorganizar de tal manera que se redireccione de forma adecuada el aire expulsado y que se organicen por grupo familiar de orquestas.

También se ha regulado el uso de los camerinos, dentro de los que debe haber espacio suficiente para mantener el distanciamiento y cuando esto no sea posible los artistas lo usaran por turnos. Además los materiales como audífonos, micrófonos y otros son de uso individual, así como el maquillaje e implementos de peluquería.

Los vestuarios deben ser lavados y guardados individual y herméticamente, si son desinfectados diariamente o cada vez que se utilicen mucho mejor; de igual forma deben ser desinfectados con frecuencia todos los implementos de trabajo.