Actualmente la esperanza de vida suele ser bastante elevada en todos los países desarrollados, ya que las mejoras en la medicina y el cambio de alimentación hacen que la gente tenga una buena esperanza de vida. 

Paradojicamente, a pesar de este aumento también aumentan los casos de niños y adultos con sobrepeso. Hace 50 años mucha gente se moría de hambre o debido a alguna enfermedad, aunque no fuese muy grave, ya que se encontraban débiles. Ahora en vez de aprovechar todas las mejoras y llevar una vida saludable con una alimentación equilibrada y sana, la gente no se cuida porque hay fármacos y técnicas que pueden salvarnos la vida muchas veces. 

Algunas de las enfermedades ligadas a la obesidad son la diabetes, el colesterol y los posibles infartos e ictus. Estas son las principales y más graves, ya que a veces pueden tener consecuencias fatales. Sin embargo, no son las únicas, la obesidad lleva asociadas otras dolencias como dolor de espalda, mayor probabilidad de sufrir muchas otras enfermedades, entre ellas varios tipos de cáncer y la apnea del sueño

Puede ser que quien padezca este trastorno no se dé cuenta, ya que se detecta al estar dormido. Es entonces cuando, además de presentar ronquidos, durante unos segundos la respiración queda interrumpida, pero no el latido del corazón, o se realiza de manera muy superficial debido al cierre de la faringe. Si la persona duerme sola puede suceder que no se entere de esto, pero durante el día puede experimentar una serie de efectos que le harán comprender que algo no va bien y que debe acudir a su médico. Entre estos efectos se encuentran el cansancio, la somnolencia cuando uno no está haciendo nada, cambios de humor como presentar irritabilidad o sentir depresión. 

La duración de la apnea puede ser variable y cuanto más prolongada sea en el tiempo, más peligrosa es, ya que durante esos segundos en los que no se respira el oxígeno no llega a la sangre. Hay veces que pueden llegar a durar 120 segundos, lo que resulta harto peligroso. 

Al tener apneas la persona no va a descansar bien durante las horas que esté durmiendo porque al bajar tanto el nivel de oxígeno, el cuerpo manda señales de alertas que producen que el sueño se vea fragmentado y la persona se despierte cada poco, algo que muy posiblemente no recuerde al levantarse. Además también se asocia con una probabilidad alta de sufrir accidentes de tráfico o laborales, por no hablar de que si se está ante un caso de apnea severa pueden sufrir hipertensión arterial y accidentes cardiovasculares. 

Una vez que se diagnostica, puede tratarse con la ayuda de diversos aparatos, además se debería hacer todo lo posible por bajar de peso, dejar de fumar si se da el caso y adquirir unos hábitos de vida saludables. 

Dependiendo del nivel del trastorno hay diferentes aparatos, por ejemplo cuando el nivel es severo existen los CPAP, que son aparatos que envían presión positiva de manera continua a las vías aéreas para que se mantengan abiertas y poder evitar así que se produzca la apnea. También se pueden encontrar los Auto-CPAP que permiten que el paciente ajuste la presión para ir acostumbrándose poco a poca a su uso o  que la utilice durante un número determinado de días para realizar un estudio. 

Cuando se trata de niveles más bajos hay distintos tipos de mascarillas, entre estas se encuentran las almohadillas nasales que deben cubrir la nariz y las fosas nasales para recibir la presión adecuadamente, habiendo diferentes tallas dependiendo del tamaño del rostro. Para aquellos que se sientan molestos con estas mascarillas están las mascarillas mínimo contacto, que solo ajustan las almohadillas debajo de la nariz, para así tener más libertad. 

Aún hay otro tipo más de mascarilla para el tratamiento de la apnea, la mascarilla facial. Estas están pensadas para aquellas personas que se sientan incómodas o tengan dificultades con el otro tipo de mascarillas y que pueden sufrir desajustes de las mismas durante la noche, ya que estas ocupan todo el rostro. 

 

Además de los apartos que proporcionan la presión y las distintas mascarillas también hay que tener en cuenta que hay más accesorios que es necesario adquirir para poner inicio a este tratamiento o que hay que renovar cada cierto tiempo: los tubos que llevan la presión a las fosas nasales, los packs de CPAP, los filtros, las baterías, así como los transformadores y cables. Además también se pueden adquirir maletines y fundas para transportar todos estos materiales cuando se vaya de viaje o se pase más de una noche fuera de casa. 

 

Es muy importante que el médico diagnostique correctamente este trastorno y nos recomiende las pautas y demás material necesario para tratarlo debidamente y no sufrir así las diversas consecuencias asociadas.