A las mujeres nos gusta cuidar de nuestra salud, a cualquier edad. Sabemos que los cambios que acompañan nuestra vida hacen que nuestro cuerpo mute y necesite distintos tipos de cuidados, dependiendo del momento y de las hormonas que nos afectan en la adolescencia, el embarazo y la menopausia, por ejemplo.

Vida sana

Nos gusta estar bien, vernos y mantener nuestra jeunesse (esa hermosa palabra que quiere decir juventud en francés) lo mejor posible. Y es por eso que el cuidado de la salud, de la belleza y de la  vitalidad tienen un papel preponderante en nuestra vida.

A veces deberemos recurrir a vitaminas o suplementos que, como su palabra lo indica, nos ayudan a suplir aquellas sustancias que por distintos motivos están faltando en nuestro organismo. El stress de la vida moderna, los cambios hormonales, la polución y los radicales libres, son todos factores que afectan directamente nuestra piel, por dentro y por fuera.

Es por eso que resulta una solución recurrir a productos que nos ayuden en distintas áreas, ya sea protegiéndonos de los agentes externos o ayudándonos a compensar la falta de

determinadas sustancias, o el desgaste de otras. Un caso de este tipo es el los telómeros, que forman parte de nuestro ADN pero que, con el pasar del tiempo, mueren o sencillamente dejan de funcionar.

Lo importante es saber que la ciencia está de nuestro lado. Hoy en día contamos con numerosos elementos que nos ayudan a combatir todo tipo de situaciones, incluso problemas complejos que afectan nuestra salud psíquica y física.

Uno de estos casos es el de la alopecia. Esta enfermedad es particularmente perturbadora en la mujer, por un tema de estética que responde al modelo social imperante; pero existen soluciones. Un interesante artículo, escrito por la doctora Aurora Guerra, colaboradora habitual de mujer y Salud, nos habla al respecto y menciona la finasterida, tratamiento sumamente recomendado en los casos de alopecia femenina. Se trata de un tipo de fármaco anti andrógeno, esto es, que actúa en forma eficiente contra del efecto de las hormonas masculinas en el cabello. El único punto a tener en cuenta con respecto a esta sustancia es que puede dañar el feto, por lo que en el único caso en que está contraindicada es en casos de mujeres de edad fértil que estén buscando quedarse embarazadas, o que no utilicen un método anticonceptivo absolutamente seguro.