Desde finales del pasado mes de noviembre, Madrid Central se convirtió en la zona con menos emisiones y limitada al tráfico.

Aquellos que entren sin permiso a su área son sancionados por el Ayuntamiento. De hecho, el rebasar las dos líneas rojas que bordean el perímetro, ha causado 675 multas sólo en la calle Mártires de Alcalá número 2, lugar donde el Gobierno encabezado por Manuela Carmena impuso entre el 16 de marzo y el 1º de abril más sanciones, representando el 16% del total.

De cada diez multas, una ocurrió en la calle Alcalá, 53 en Embajadores, 71 en Gran vía, 125 en Atocha , 91 en San Bernardo, 25 en Santa Cruz de Marcenado y 123 en Toledo. Las diez cámaras arrojaron 68% de las 4.159 multas ponderadas por el Portal de Datos del Ayuntamiento. Un 82,5% menos de cuando estaban las pretéritas Áreas de Prioridad Residencial (APR) de Cortes, Embajadores, Ópera y Letras.

Hubo seis localidades donde se reconoció el incumplimiento: 65 en O’Donell, 60 en Toledo, 23 en San Isidro Labrador, 15 en Alcalá la Plaza Platería de Martínez y 1 en Desengaño. En las restantes 14 calles las multas no llegaron a diez.

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El Ayuntamiento explicó que la disminución de las sanciones ocurrió en marzo, cuando únicamente se sancionó entre las 12:00pm y las 2:00pm. Un 60% se formalizó entre las 7:00am y 12:00m. El otro 40% se dio entre la 1:00am y las 6:00am.

Durante las 24 horas del día funcionan las cámaras, aunque hubo un error en su configuración. La organización encargada de elaborar el informe con los datos suministrados, Automovilistas Europeos Asociados (AEA), manifestó que la cámara instalada en la calle Mártires de Alcalá 2 ha sido la que más ha reportado multas, por ser la ruta más transitada.

Añadió que a pesar del número de denuncias, no hay conocimiento de que alguien haya entrado al área sin permiso, siendo extraño debido al control que se lleva a cabo sobre el cobro de las multas. Mario Arnaldo, su presidente, en tono irónico expresó:

“Pareciera que las cámaras se programaron para respetar la siesta de los madrileños». “Esto nos indica y ratifica que hay ciertas anomalías o fue precipitada la medida.

La norma establece que para pasar a la zona de bajas emisiones sin permiso la infracción es de 90 euros, dejando en las arcas del Consistorio un importe de 374.130 euros. De cancelarse en los 20 días reglamentarios será de 45 euros.

Las 472 hectáreas que componen Madrid Central son vigiladas por 115 cámaras. Los residentes, las personas con movilidad reducida, los profesionales de servicios y suministros y los vehículos Eco y Cero tienen permiso para acceder con la excepción de invitados, vehículos B y C y cuyo destino sea un aparcamiento.