A pocos meses de su renovación y donde se invirtieron €2,6 millones de euros, el lago de la Casa de Campo pierde sorprendentemente el agua. Motivado a las filtraciones el merendero de la zona baja del parque (debajo del Centro de Educación Ambiental), el viejo acuario, los viveros y la depuradora del estanque se están inundando y dicha zona ha sido acordonada para evitar accidentes.

El agua se ha salido hacia la Fuente de la Salud

Los obreros de mantenimiento dependientes del Ayuntamiento están asombrados con las fugas. Se pensaba que había una tubería rota y cortaron el sistema de agua, pero continuaba el derrame y observaron que el mismo venía del estanque.

Esto ha afectado a la depuradora que al mojarse activa una alarma que detiene los motores. La situación se agrava por la proliferación de mosquitos. La Plataforma Salvemos la Casa de Campo está muy inquieta por el hecho y consideran que fue una falta de previsión, pues no se tomó en cuenta la dilatación que se produciría en los muros.

Por su parte, el Ayuntamiento cree que la fuga se dio por causa natural, debido a que cuando se realizaron los trabajos de restauración se había retirado un tapón de entre 15 centímetros y 2 metros formado por los sedimentos. Dijo que el material con el cual está construido el estanque no es completamente impermeable y las fisuras de los muros sólo fueron reparadas.

Los ecologistas piensan que la obra fue mal hecha y esperan que no haya consecuencias lamentables

Fernando Martínez Vidal portavoz de Medio Ambiente del Partido Popular, manifestó que no es posible que una obra de gran inversión a tan sólo tres meses de reinaugurada haya colapsado, siendo lo ocurrido un descuido del equipo de Manuela Carmena. Agregó que se deberían buscar las causas y el origen de la inundación.

Después de un año de obras de reconstrucción, el lago se llenó en el mes de diciembre de 2018. El estanque  apreciado como Bien de Interés Cultural  fue sometido por parte del Ayuntamiento a un proceso de vaciado y lavado, una intervención paisajística, renovación de los muros de contención, repoblación con especies piscícolas nativas, especialmente 2.000 tencas, nuevo mobiliario y paseos peatonales.

El lago tiene una profundidad máxima de 4,50 metros en la zona central y una longitud de 1.370 metros. En enero, Inés Sabanés delegada de Medio Ambiente inauguró las obras del lago. Los ecologistas lamentan que casi la totalidad de los peces hayan sido devorados por las gaviotas. Recientemente han encontrado algunos patos muertos que los obreros han retirado de las aguas.