A pesar de los esfuerzos por parte de las autoridades para detener el incremento de la violencia, la inseguridad sigue haciendo de las suyas en las principales ciudades de la nación, generando mucha preocupación en los ciudadanos.

La última noticia importante es que un ser humano lanzó una granada a un centro de menores en Hortaleza. Lo interesante es que había jóvenes extranjeros, así que probablemente por allí vayan las pistas.

La buena noticia es que el explosivo no llegó a detonar, pero puso en alerta a todos los funcionarios en los alrededores para poder capturar al responsable de este intento de homicidio. Estaba recubierta de una bolsa de plástico a las 8 de la mañana, aproximadamente.

Gracias a un trabajador de seguridad que se percató de la novedad es que se llamó a los cuerpos policiales. A partir de allí se hicieron todos los procedimientos respectivos. Hasta ahora las pistas arrojan a algún latino o alguien con conexiones militares.

Muchas bandas de estos países han utilizado este tipo de armas para hacer daño a sus contrincantes, así que es muy probable que ellos estén detrás de todo lo que ha sucedido. Lo ideal es que se resuelva lo antes posible para acabar con las especulaciones.

Antecedentes

Esta no es la primera vez que sucede algo parecido. El 30 de octubre parte de la banda DDP perpetuó un ataque a una institución de menores como venganza después de que un pequeño asaltara a un miembro del grupo en una cancha deportiva.

La policía hizo las averiguaciones y detuvo a un joven de origen dominicano y todavía se espera la sentencia final.

Por los momentos hay quienes vinculan a una persona que fue expulsada recientemente del recinto por mal comportamiento. Formó parte del internado y los mismos vigilantes lo expulsaron para siempre. Cuando ocurrió el hecho estaba frente a la puerta.

Hay algo que hay que tomar en cuenta, y es que una vez que se marchó amenazó con acciones drásticas. Hay muchas posibilidades de que él sea el responsable.

Sin embargo hay otro grupo que señaló que las vinculaciones van directo a un magrebí  que tenía problemas personales con alguien del internado, así que tomó la decisión de lanzar esa granada para acabar con el problema de raíz.

Después de que llegaran las autoridades se afirmó que el dispositivo no explotó porque no se quitó el gatillo de seguridad, de lo contrario hubiese sido una verdadera catástrofe. Gracias a esto todos salieron ilesos. Aún no se sabe si fue deliberado o no.

Lo que sí es seguro es que hay que ponerle fin a estas situaciones. Es hora de que se le dé la voz de alto para siempre.