En pleno siglo XXI ya son muy pocas las personas, aunque todavía hay algún que otro gobernante como el caso de Donald Trump que lo niega, las que no saben que el cambio climático es una realidad. Es por ello por lo que los países de todo el planeta deben de invertir en medidas que no lo fomenten. Uno de estos países es España, el cual, tendrá que hacer una fuerte inversión en coches eléctricos para combatir dicho cambio.

Tendrán que tener disponibles 300.000 coches

Esta es la cifra de coches, o de vehículos en general, que se ha estimado para que España pueda combatir el cambio climático. Sin embargo, detrás de esta cifra se esconden algunos aspectos cruciales.

En primer lugar hay que decir que de lo que se trata es de tener estos vehículos activos. De nada sirve, por clarificar las cosas, dejarlos en los concesionarios. Estos 300.000 coches tienen que estar funcionando ya que de otro modo no surtirá el efecto deseado. Dicho esto, hay que tener en cuenta que tienen que tener unos precios asequibles ya que se ha demostrado que las personas con un alto nivel adquisitivo siguen adquiriendo coches que funcionan con gasolina.

Las consecuencias de no realizar la inversión

Las consecuencias a nivel económico pueden ser devastadoras. Al haber más contaminación seguramente haya más personas con problemas respiratorios lo que lleva a realizar una mayor inversión en sanidad. A esto hay que sumarle las posibles sanciones que puede tener por parte de la Unión Europea, las cuales, por cierto, en este sentido, no son nada baratas.

A partir de aquí, y en tan solo tres años, se tienen que llevar a cabo medidas drásticas dentro del tejido económico no solo para llevar la inversión a cabo sino para poder facilitar el acceso de estos coches a la población.