Eran muchas las personas, sobre todo los que se denominan como votantes de izquierdas, los que aseguraban que en ningún caso la cúpula del Partido Popular iba a tener que rendir cuentas ante la justicia por los casos de corrupción que se han ido destapando a lo largo de estos años. Sin embargo, hay que decir que no podían estar más equivocados ya que, hace tan solo 48 horas la justicia citó a Mariano Rajoy como testigo en la trama de financiación ilegal del Partido Popular para formularle algunas preguntas. Del mismo modo, aunque esta comparecencia ya tuvo lugar en el día de ayer, la justicia ha tenido a bien a llamar al banquillo a Esperanza Aguirre con el objetivo de que aclare algunos aspectos que pueden ser claves para arrojar algo de luz en este asunto.

Esperanza Aguirre entre abogados y lágrimas

Esta es la estampa que se pudo ver ayer en la capital de España. Por un lado, a primera hora de la mañana, Esperanza Aguirre comparecía ante el juez y los abogados y fiscales pertinentes con el objetivo de responder a las preguntas que le formulasen. Unas preguntas a las que ella siempre respondía no solo con evasivas sino con un ensalzamiento de lo que ha sido su gestión a lo largo de todos estos años en la Comunidad de Madrid. Incluso el propio juez tuvo que llamarla la atención para que sintetizase en la medida de lo posible su discurso y se centrase en los hechos por los que estaba siendo preguntada.

Eso sí, el espectáculo no quedó ahí ya que a la salida de los juzgados se pudo ver a una Esperanza Aguirre abrumada por los hechos. Tal fue la situación que las lágrimas y la voz entrecortada fueron los protagonistas de las palabras que dedicó a la prensa. En ningún momento pensaba, según sus propias palabras, que Ignacio González, una persona de su absoluta confianza, podía cometer estos delitos.