Según la sentencia, un conflicto inicial al que no se le dio la importancia debida se comprobó que dio origen al acoso escolar de una menor, quien tuvo que soportar insultos y demás situaciones difíciles por parte de sus compañeros.

Así el juzgado determina que frente al caso de la menor afro descendiente de 10 años, la Comunidad de Madrid no actuó de manera diligente para detener la el acoso con matices de racismo al que fue sometida por sus compañeros del colegio público donde estudiaba en el 2016.

Le corresponde a la Comunidad indemnizar a los padres de la niña con 7.500 euros

En lo que concierne al instituto de educación pública Cardenal Herrera Oria, señala la sentencia su intento de minimizar los hechos haciendo ver que se trataba de cosas de niños y que la situación obedecía a hechos puntuales que suceden normalmente en las instalaciones del centro educativo madrileño.

 

Los familiares esperan que se haga justicia ya que la menor padeció todo tipo de maltratos de parte de sus compañeros, quienes la señalaban por su color de piel, su físico, su olor, a tal punto de acorralarla en el patio y agredirla con balones en las horas de gimnasia.

Los denunciantes acudieron al juzgado 34 de lo Mercantil a la vista, para entonces la familia solicitó indemnización de 22 mil euros, entre tanto el fallo reconoce el derecho a la indemnización la cual fijó en 7.500 euros que debe pagarles la Comunidad de Madrid.

Probada la situación de conflicto que desencadenó todo el acoso vivido por la menor, también se determinó que la misma sufrió daños psicológicos. Así mismo destaca que aun cuando estaban plenamente conscientes de lo que estaba sucediendo, las autoridades del centro público no agotaron todo lo que estaba en sus manos para ayudar a la estudiante, quien tuvo que mudarse de escuela.

De acuerdo a lo que expusieron en el juicio sobre este caso de acoso escolar racista, la Inspección Educativa de La Comunidad tuvo conocimiento casi 10 meses después. Los padres de la menor Leo y Petra también dejaron saber durante la vista, que solicitaron oportunamente la apertura de correspondiente protocolo de acoso al colegio el cual fue desestimado ya que se consideró un conflicto leve, lo que habían expuesto ambos progenitores.

Esto contrasta con las 16 situaciones de conflicto con los demás compañeros que existen en el expediente. La madre indica que la menor, ahora con 13 años, en este momento está mejor y pasando por el proceso que supone una situación como esta. Así mismo los familiares llevan adelante la campaña #suspensoalRACISMO en redes sociales, como una forma de hacer visible que si hay acoso escolar en las aulas y en especial vinculado a la xenofobia.