En estos momentos faltan menos de setenta días para las elecciones francesas y el desconcierto en el panorama político es tangible. Todo gracias a los inesperados resultados tras las primarias de la izquierda y la derecha, el impacto de Fillon y el ascenso de Macron. Y parece ser que solo los ultraderechistas del partido de Frente Nacional tienen su programa fijado y a su candidata lista, Marine Le Pen.

Desconcierto en la campaña política en Francia

Hasta hace veinte días, Fillon era el favorito para ocupar el Elíseo, pero a causa de escándalo de los sueldos irregulares de dinero público de su esposa, ya no lo parece tanto. Por este hecho ha tenido que suspender varios actos, ha cambiado su programa en varias ocasiones y su futuro depende del fallo del juez.

Por otra parte, el actual preferido es Macron, el exministro que es el favorito aún no tiene programa, ya que él mismo ha dicho que este no es el corazón de una campaña. Pero de ser elegido, no tendría mayoría suficiente para gobernar con soltura.

El candidato socialista, Hamon, intenta aliarse con otros partidos de izquierdas y con los verdes, aunque sin mucho resultado, ya que parece que la izquierda será eliminada en al primera vuelta.

Entre tanto descontrol, Marine Le Pen es la única con un partido en firme, nadie le hace sombra. Ha comenzado una campaña con 144 promesas electorales y, entre ellas, contra los extranjeros y los musulmanes, en concreto. Más defensa para el país y tiene un plan claro europeísta. Aunque sea su partido el que más causas judiciales tiene abiertas por corrupción, ellos se defienden diciendo que se sienten perseguidos.

Lo cierto es que a causa de que el resto de partidos se encuentran en un momento precario, Le Pen está consiguiendo salir a flote y los sondeos dicen que ganará la primera vuela, pero perderá segunda.