Si eres de esas personas que siguen los casos de corrupción que asolan España en los últimos años, seguramente serás consciente de uno tan importante como el de la familia Pujol Ferrusola. Y es que no solo este caso es muy mediático por sus protagonistas sino por los continuos giros que está dando. Uno de ellos, uno de estos giros ha hecho que Jordi Pujol Ferrusola de con sus huesos en la cárcel pero sin posibilidad a fianza. Un hecho que se debe a dos delitos tan importantes, los cuales, por cierto, se han cometido durante la investigación, que no son otros que la ocultación de pruebas y el desvío de fondos.

La Policía sigue investigando su domicilio

En las primeras vistas se decidió que Jordi Pujol Ferrusola no pisase la cárcel ya que se consideraba que no podía tener mucho margen de maniobra. Nada más lejos de la realidad. Y es que, una vez que fue consciente de que estaba siendo investigado, puso toda la maquinaria que tenía a su alcance para ir desviando fondos a algunas cuentas que tiene en el extranjero. El problema, como suele suceder en estos es que la investigación ha ido un paso por delante de él y no ha tenido más remedio que ceder ante la justicia.

Ahora, ya sí se le considera como una persona que puede seguir delinquiendo y por eso no solo se está registrando su domicilio en su totalidad sino que también se está haciendo todo lo posible por seguir la pista al dinero que ya ha podido sacar de España. Nadie pensaba, ni la prensa ni la justicia que este hombre fuera a ser uno de los que más dolores de cabeza a dado a la justicia española como consecuencia del comportamiento que está teniendo durante la investigación de todo este asunto que toca de lleno a toda su familia.