Bajo la excusa de que actuó como un simple y amigable mediador, Iñaqui Urdangarin ha pedido al Tribunal Supremo que le absuelva por relación con los hechos del caso Nóos.

Urdangarin agregó también en su solicitud al Tribunal Supremo, que todo lo hizo con la premisa de que todo estaba bajo la legalidad y correctamente realizado, su actuación no fue más allá de mediar y valerse de sus contactos deportivos e institucionales para impulsar unos foros y facilitar a Baleares que fuera el sponsor del mejor equipo de ciclismo, sin que esto implicara ningún conocimiento de índole administrativo de su parte; de hecho,  señala como responsable de las contrataciones a su ex socio Diego Torres.

Cabe señalar que por un lado la Fiscalía del Supremo ha solicitado llevar la condena original de 6 años a 10, mientras que Iñaki solicita al Alto Tribunal que le sea revocada en su totalidad la sentencia, derivada de varios delitos de los que se le acusa mediante un recurso que refleja que la condena está plagada de alegatos ilógicos, absurdos y carentes de racionabilidad, ya que asegura que no hubo tal tráfico de influencias, ya que solo se limitó a facilitar sus contactos en el mundo del deporte internos, externos e institucionales para que Baleares tuviera la oportunidad de realizar los Foros deportivos que necesitaban según las propias palabras de su gobernador y también pudieran patrocinar al equipo más competente del mundo para ese momento, por cierto, los foros realizados se asemejan mucho a los que Valencia también llevaba a cabo sin que fueran penalizados.

Ante las confesiones del gobierno de Baleares, que le señalan y lo involucran en hechos turbios en torno a los concursos públicos, su recurso reduce la credibilidad de estos, ya que lo que tratan es de defenderse y persiguen mejorar su posición procesal.

Urdangarin y la infanta

De hecho, este gobierno presidido entonces por Jaume Matas contaba con un ejecutivo perfectamente capacitado jurídica y profesionalmente y muy lejos estaban de ser una partida de marionetas al servicio de un ser superior, así que sabían perfectamente lo que hacían.

En cuanto a los documentos que presuntamente Iñaqui habría firmado, sostiene que fueron firmados por terceros, que su firma fue falsificada y reconoce que solo tuvo contacto con Jaume Matas y con su Director de Deportes José Luis Pepote Ballester.
Se refirió también a los delitos fiscales donde consideran que la interpretación del Tribunal sobre la norma del IRPF ha sido parcial y que ha vulnerado el principio “in dubio pro reo”.