El hijo del Yaki y de nombre Jesús, presuntamente el pasado domingo 19 asestó una puñalada que terminó con la vida de Francisco, a quien cariñosamente sus amigos le decían Paco.

El mismo se lanzó de espaldas al malhechor para proteger al mayor de sus hijos que ya había recibido un corte en la cabeza; cuando la navaja se hundió en el corazón del progenitor, mientras el agresor decía «Toma, que le he pinchao».

Explicó a la prensa el hijo menor de Paco cómo se produjeron los hechos

Manifestó que tenían mala relación con una familia apodada los Visi quienes se creían amos del patio. Otros vecinos ratificaron su declaración, ya que los miembros del clan los amenazaban, les prohibían estacionar en la zona, hacían barbacoas y se reunían a cualquier hora sin el menor respeto.

Todo comenzó cuando el joven junto con su hermano y un primo sacaban al perro y alguien del clan expresó de manera textual «mancháis vosotros más que los perros». De regreso los esperaban tres hombres de los Visi y de distintas viviendas comenzaron a salir más sujetos del grupo iniciándose la riña. Paco bajó a mediar y lamentablemente fue asesinado.

La Policía Municipal y la Policía Nacional se hicieron presentes en el lugar del crimen para controlar los disturbios que llevan cuatro días y vigilan la zona por si aparece el principal sospechoso.

Aunque creen que el muchacho de 25 años esté fuera de la capital pues se marchó veloz según testigos, en un vehículo dorado con cristales tintados. Mientras tanto, desde el fallecimiento de Francisco los varones del clan han dejado El Pozo, restan las mujeres que se mantienen ocultas esperando se calme la situación.

Inicialmente tras el homicidio se intentó imputar al padre del joven señalado, pero ya la Policía lo tiene desde hace días identificado y pesa bajo él una orden de búsqueda y captura, incluso los guardias de Seguridad y familiares del occiso confirmaron que es inminente la detención del individuo.

El Yaki es uno de los catorce hermanos del clan de los Visi padre de Jesús, quien es buscado por la Policía por el presunto delito cometido contra Paco. Su familia tiene un espacio fijo en el mercadillo dominical de Entrevías y está dedicada también a la venta de frutas ambulante.

Sin embargo, los ciudadanos del Pozo del Tío Raimundo, afirman que ese no es la fuente principal de ingresos de esta estirpe y se les acusa que en la zona son los más importantes traficantes de droga. A menos de 500 metros del mercadillo viven varias personas de dicha familia y actualmente sus casas tienen pintadas en las fachadas la palabra ‘asesinos’.