Una joven pareja francesa que aparentemente se suicidó la noche del domingo 13 de octubre, apareció en la habitación de un hotel de la capital andaluza. Por ahora, no se conocen las circunstancias exactas de la tragedia ni el origen de este triste suceso.

Hani Abdoul  y John Taraba de 20 y 25 años, dos teóricos del esoterismo, habrían comprado una bolsa de carbón y la habrían quemado en el baño de la habitación 22 que ocupaban en el hotel El Cairo, ubicado en la Calle de los Reyes Católicos en el centro de Sevilla.

Según los hallazgos preliminares, los dos jóvenes perecieron asfixiados por el humo mientras el fuego todavía se estaba gestando en la habitación contigua.

Los cuerpos sin vida fueron encontrados detrás de la puerta del baño; esta se encontraba cerrada. En la habitación, se habría hallado un machete sobre la cama dentro de un cuadrado negro, y una revista que hacía referencia a la muerte y al renacimiento hacia una vida mejor.

El machete quizás fue usado para algún ritual, eso aclararía los cortaduras que presentaba la joven en las piernas.

Hallan a una pareja de franceses muerta en el baño de un hostal del Centro de Sevilla

Hani y John habían sellado herméticamente todas las entradas de la habitación del hotel, lo que acreditaría la tesis del suicidio. Cuando llegaron los bomberos, forzaron la puerta y la pareja fue encontrada detrás de la puerta del baño en posición fetal, la joven todavía tenía signos vitales, pero después de varios intentos por parte de los servicios de emergencia, no pudieron reanimarla.

Las muertes de los jóvenes se debieron a la inhalación del monóxido de carbono, que primero les hizo perder el conocimiento y luego los asfixió.

“Estén felices por nosotros, felices por ustedes, estamos bien donde estamos, tal vez nos veamos algún día “, escribió la pareja en su página de Facebook el día anterior al hecho. Este mensaje publicado, lamentablemente apunta a que el acto fue premeditado.

El personal del hotel estaba preocupado por que los dos jóvenes no abandonaban su habitación de hotel al mediodía, no respondían a las llamadas de la recepción  y un olor a quemado estaba impregnando el lugar.

La pareja había recorrido 10.000 km para irse de vacaciones a Sevilla. El joven John, trabajó en la panadería La Cardinale.

Habían salido de la isla Reunión el 6 de octubre, para volar hacia Sevilla. Los restos de los dos desafortunados fueron trasladados al Instituto Forense de la capital andaluza, para un examen corporal.

Los familiares de las dos víctimas, que viven en la isla, fueron advertidos ayer de la tragedia por las autoridades judiciales.

En un comentario que aparece en la página de Facebook, se puede leer a la madre de John recriminándolo por su partida y por haberle endosado una deuda pendiente de 100.000 euros.