Enric Millo, el delegado del Gobierno en Cataluña, ha comentado que se están estableciendo una serie de encuentros discretos entre el Gobierno central y el de la comunidad autónoma, que no siempre tienen un carácter público. Se intenta así desbloquear la situación de conflicto institucional que existe entre ambos órganos.

Las reuniones de corte privado entre el Ejecutivo y el la Generalitat

Las reuniones no solo se realizan con el ente autonómico, sino también con las administraciones locales, que tienen 45 reivindicaciones por resolver por el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y que este le entregó a Rajoy.

De todas las demandas que se han hecho al Gobierno central, según el Ejecutivo, solo el referéndum unilateral que quiere convocar Junts pel Sí quedaría fuera de cualquier tipo de discusión.

Ante tales declaraciones, la portavoz del Gobierno catalán, Neus Munté, ha comentado que no se ha recibido ningún tipo de propuesta para dialogar desde el Gobierno central y que esos puntos se le enviaron al presidente del Gobierno hace ya más de un año, y siguen sin ser debatidos.

El delegado del Gobierno, en una entrevista en el canal 3/24, ha dicho que su intención es continuar con el diálogo entre los dos entes y también ha puntualizado que las comunicaciones son permanentes, tanto con el equipo de Puigdemont como con entidades locales como el Ayuntamiento de Barcelona con Ada Colau al frente.

En relación con las propuestas, ha dicho que se quiere diseñar un camino constitucional para poder aplicarlas todas, pero que el referéndum es ilegal. Estas comunicaciones de las que hace gala el delegado parece que se dan a todos niveles, ya que, desde que el equipo de Rajoy está de nuevo en el poder, ya son varios los ministros que han acudido a Cataluña  para dialogar. Aunque, por otro lado, Neus Munté apunta que nada de esto es cierto y que solo reciben amenazas de inhabilitación y que el diálogo es sobre lo que quiere la otra parte.